RSS

Proyecto Hidroaysén: ¿Sr. Presidente cómo entiende ud. el Desarrollo?

09 May

Asunto: Max Neef y megaroyecto Hidroaysén,
CARTA ABIERTA AL SEÑOR

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

DON SEBASTIÁN PIÑERA

Señor Presidente:

Con el respeto que me merece su persona y su investidura, me permito en mi calidad de ciudadano libre de compromisos políticos, empresariales e
institucionales, plantearle algunas preguntas y un comentario en relación al megaproyecto Hidroaysén, próximo a ser votado en cuanto a su factibilidad.

Preguntas:

¿Está usted dispuesto a cargar en su consciencia el que bajo su presidencia se haya aprobado el más brutal Megaproyecto de la historia de Chile, en cuanto a sus devastadores impactos ambientales, sociales y culturales?

¿Imagina usted el infierno de impacto social y cultural que significará para los asentamientos humanos de la región vivir diez o doce años rodeados de mega-maquinarias y de miles de trabajadores no locales destruyendo y devastando
su entorno, su cotidianeidad, sus costumbres y su tranquilidad familiar? ¿Está usted dispuesto a cargar eso en su consciencia?

¿Piensa usted que una línea de transmisión de 2.300 kilómetros con torres de 70 metros de altura (equivalentes a edificios de 20 a 25 pisos) cada 400 metros, que, según análisis preliminares basados en peticiones mineras realizadas por y para los interesados, fragmentaría 6 parques nacionales, 11 reservas nacionales, 26 sitios prioritarios de conservación, 16 humedales y 32 áreas protegidas privadas, es algo liviano como para cargas en su conciencia?

¿Ha pensado usted que una franja de 2.300 kilómetros de largo por 100
metros de ancho para instalar las torres, significan 23.000 hectáreas de total deforestación? Cuatro veces más que las presuntas hectáreas que serán inundadas por las represas ¿En adición a lo anterior, ha reflexionado usted sobre la descomunal destrucción de naturaleza que significará trasladar, desde unos
pocos puertos, 5.750 torres de esa magnitud a su lugar de emplazamiento? ¿Vale la pena eso en la consciencia?

De concretarse la construcción de dicha línea, Chile podrá sentirse “orgulloso” de haber generado la cicatriz más grande del planeta. ¿Cabría tal “orgullo” en su conciencia?

Es un hecho que, a pesar de la desinformación, la publicidad maliciosa, las presiones y las tácticas de seducción locales a través de regalitos realizadas por la empresa, una clara mayoría ciudadana se manifiesta contraria al proyecto. ¿Siendo nuestro país una presunta democracia, cabe en su conciencia que esa ciudadanía que hizo posible que usted fuera Presidente, no
sea respetada?

Muchos sabemos, y desde luego usted también sabe, los múltiples vicios que se han cometido en el Estudio de Impacto Ambiental. No sólo el haber despreciado e ignorado totalmente la participación y las observaciones
ciudadanas que la ley garantiza. Ha habido mentiras, descalificaciones y adulteraciones de todo tipo, que resultan inaceptables para una ciudadanía responsable y preocupada por un futuro digno para el país. El resultado final, de aprobarse el proyecto, sería el de constatar una vez más, que vivimos en un
país que practica toda clase de rituales democráticos falsificados y enmascarados, de tal manera que el poder y el dinero acaben siempre siendo los vencedores. ¿Estría usted dispuesto a corroborar esta verdad con su conciencia?

El hecho de que la construcción de las represas se presente como un
proyecto distinto y separado del de la línea de transmisión es no sólo una
bofetada al sentido común, sino una grave ofensa a la inteligencia ciudadana.

La más elemental honestidad y transparencia institucionales (de que tanto se habla como propósito del gobierno) obligaría a evaluar lo que realmente corresponde; es decir un solo proyecto que incluye represas y línea de transmisión. El hecho que no se haga como corresponde es obvio. El rechazo del proyecto sería casi seguro. ¿Está usted dispuesto a legitimar este tipo de truco en su consciencia?

Comentario: Permítame aclararle, señor Presidente, que no soy un “terrorista ambientalista” ni un fundamentalista fanático. Tengo un prestigio internacional bien ganado y consolidado como intelectual que ha trabajado en el diseño de alternativas económicas y de desarrollo que eviten los desastres locales y
globales que estamos experimentando tan duramente en las últimas décadas.

Para mí, el respeto a todas las formas de vida, amor a la naturaleza, belleza, felicidad, dignidad, bienestar y calidad de vida, son componentes que no pueden ni deben estar marginados del concepto de desarrollo. Es más, sostengo con toda mi fuerza que ningún interés económico, bajo ninguna circunstancia, puede estar sobre la reverencia por vida; de todas las manifestaciones de la vida. ¿Cuántos de estos principios respeta el monstruo de Hidroaysén?

Usted ha manifestado en múltiples oportunidades que Chile está próximo a ser un país desarrollado. ¿Cómo entiende usted el desarrollo?

¿Se trata de alcanzar un determinado PIB per cápita? En mi opinión se trata de cumplir con las condiciones
que acabo de enumerar. Y para cumplirlas nos falta mucho, muchísimo señor Presidente. Desde luego que favorecer proyectos como Hidroaysén, que prioritariamente contribuyen al enriquecimiento de corporaciones trasnacionales que no le deben ninguna lealtad a Chile, nos aleja aún más del verdadero
desarrollo que necesitamos.

Aún cuando no existe entre usted y yo una amistad profunda, hemos mantenido cordiales relaciones personales desde hace muchos años. He apreciado su inteligencia y sus capacidades. Del mismo modo me fui formando la impresión de que usted era uno de los pocos políticos sensibles al medioambiente y amante de
la naturaleza. A pesar de que no voté por usted, me sentí contento de que tendríamos un Presidente capaz de concebir un desarrollo armónico entre economía y naturaleza. Me apenaría mucho, no sólo por mí, sino por usted, el poder haberme equivocado.

Hago votos, señor Presidente porque inicie usted un diálogo profundo con su conciencia. Quienes realmente amamos la notable belleza de nuestro país sinceramente lo esperamos.

Saluda a usted cordial y respetuosamente,

Prof. Dr. h. c.
Manfred Max-Neef,

Ex Rector, Director Instituto de Economía, Universidad Austral de Chile

(Las imágenes son de plataformaurbana.cl; mapuexpress.net; elciudadano.cl y visióndemaule.cl en su orden)

 

Tags: , , , , , , ,

8 responses to “Proyecto Hidroaysén: ¿Sr. Presidente cómo entiende ud. el Desarrollo?

  1. Yullieth

    10/05/2011 at 3:06 am

    Sería interesante que mas estudiosos tomaran estas posturas de preguntarle y exponerle a los politicos y dirigentes sobre las razones de sus desiciones sociopoliticas y economicas, de como estas afectan o benefician a la poblacion y la sociedad, pues no es solo ver los aportes economicos que estas obras hacen al pais (manejo de los gobernantes de turno) sino las implicaciones sociales, ambientales y estrcturales que conllevan.

    La educacion y los estudiosos deberían llevarnos a esto, a aportar a decisiones mejores para la sociedad y el ambiente y no quedarnos en la academia leyendos libros y ampliando bibliografia; vamos a los hechos y validemos o neguemos las acciones que no convengan aunque parezcan que aportan mucho en términos economicos. El dinero no lo puede ser todo, la vida y el ambiente no deben tener precio y debemos luchar por eso sentar nuestras voces de inconformismo y hacerlas llegar a los que tiene voz y voto. Sino no sirve de nada todo el esfuerzo y dedicacion a la educación.

     
  2. Yenny

    10/05/2011 at 4:26 pm

    Una clara muestra de que el concepto de “desarrollo” hasta ahora planteado debe redefinirse; no sólo porque no representa las necesidades de un pueblo, sino que teniendo en cuenta la actual “crisis ambiental” debe enmarcarse dentro de la protección de ecosistemas estratégicos vitales tanto para un país como para la humanidad.

     
  3. Emiro

    14/05/2011 at 2:44 am

    Seguramente la justificación de este megaproyecto no gira en torno a garantizar el abastecimiento de energía eléctrica de los hogares chilenos ni a mejorar las tarifas o costos del servicio, como suelen vender la idea parlamentarios y gobernantes al servicio de las trasnacionales, sino suplir la demanda energética de la industria minera que se promueve a espaldas del mundo en las montañas chilenas. Explotaciones a cielo abierto y subterráneas de cobre, carbón y otros minerales, que representan más del 40% de las exportaciones del país hermano, son el real interés del gobierno chileno y las trasnacionales. No obstante el impacto ambiental, social y cultural supera por muchas veces el valor y el beneficio de estas inversiones.

     
  4. stoocas

    17/05/2011 at 6:01 pm

    Efectivamente Emiro, creo como usted que el tema de la minería y la explotación de productos minerales a cielo abierto se ha vuelto un tema muy polémico, porque aunque pareciera que en términos generales el ser humano tiene cada vez mayor conciencia de la importancia que tiene el cuidado del entorno natural, los inversionistas de estos mega proyectos mineros (gobiernos, multinacionales, bancos, empresa privadas) hacen caso omiso del tema ambiental.

    Y no sólo hacen caso omiso del tema, pues si alguno de nuestros lectores está buscando un tema de investigación, uno que sería muy interesante, es la manera como a pesar de la evidente destrucción, no solo ambiental, sino de os sistemas sociales de los habitantes de las regiones mineras, estos mega proyectos se la ingenian para promocionar su “responsabilidad social” convenciendo al público (o tratando de convencerlo) de que debemos estar agradecidos por el bien que nos están haciendo.

     
  5. stoocas

    17/05/2011 at 6:25 pm

    Yullieth creo que usted está planteando una discusión muy interesante como es la del papel que juega (o debería jugar) la academia en las decisiones políticas que nos afectan como ciudadanos de un país. La carta de Max-Neef es, sin duda, un buen ejemplo de ello.

    Sin olvidar el contexto particular de cada país, encontrará que los académicos intervienen (o tratan de intervenir) de múltiples formas en las decisiones políticas de sus países, unos de manera más pública y otros más sutilmente; lo hacen a través de los temas de docencia y de investigación por los cuales optan, de las acciones que llevan a cabo como parte de su trabajo diario y del conocimiento que difunden y ponen en discusión. Para ejemplos públicos no es sino leer los periodicos o las revistas de opinión de mayor circulación.

    Pero además es importante recordar que “los académicos” somos otro de los que llamamos “actores sociales” y también estamos inmersos en el sistema. Y cuando los académicos producen conocimiento en ese “sistema” hay quienes deciden qué es conocimiento científico y qué no es científico; cuál conocimiento es válido y se difunde y cuál no es y mejor se mantiene alejado de las fuentes de difusión. Así que el asunto del papel de la academia no es sólo un asunto de que se quiera o no intervenir en las decisiones políticas; las relaciones de poder de un contexto determinado dejan o no que la academia intervenga. Y como la confrontación es desigual es necesario prepararse bien, de ahí la necesidad de leer, de estudiar, de saber analizar, de tener argumentos…

     
  6. Martha

    02/06/2011 at 10:54 pm

    La reacción del pueblo chileno para evitar la construcción de este proyecto es evidente, ya que el sábado pasado se realizó una gran manifestación en su contra cerrando las principales vías; lo curioso es que desde el taxista hasta los porteros de los hoteles hacian como suya esta causa y el rechazo al proyecto.

    Lo preocupante es que esta iniciativa no es un problema sólo de Chile quien tiene la decision en sus manos; este es un problema de Suramérica y el desarrollo o los proyectos debian ser concebidos bajo la orbita de región no de un sólo pais, identificando areas sensibles, como la Patagonia.

     
  7. stoocas

    03/06/2011 at 3:28 pm

    En un contraste fuerte el que hay en este caso de Chile cuando lo comparamos con las “causas” colombianas. Por supuesto que no es gratuito y hay razones fuertes para que reaccionemos así, pero no deja de ser triste y preocupante que los colombianos hace bastante tiempo que no nos apropiamos de ninguna causa, por más cercana que esté

     
  8. Catalina

    12/06/2011 at 9:44 pm

    Estos proyectos de megamineria que se están presentando en toda Sudamérica están acabando con las zonas forestales y de conservación natural, no solo en Chile; también sucede en Argentina, Perú, Bolivia y para no ir tan lejos acá mismo en nuestro país, uno de los casos en Marmato – Caldas en el que prácticamente hay que trasladar todo el casco urbano porque precisamente en esa área van a utilizar la técnica de explotación a cielo abierto, entonces que sucede con toda la historia de este municipio? con sus casonas antiguas que aun hacen parte de la cultura autóctona de la región? con sus habitantes?; otro caso en Cajamarca- Tolima en el que se estima que 515 hectáreas contienen oro siendo uno de los proyectos mineros mas grandes de latinoamerica, ademas de ser una zona de reserva natural en donde se encuentran 161 nacimientos de agua, que sin embargo ya se le otorgó a la multinacional la licencia de exploración. ¿Qué podríamos esperar para el futuro con nuestro dirigentes?
    Realmente evidenciando estos casos es necesario que toda la comunidad latinoamericana reflexione acerca de nuestros recursos naturales, teniendo la ventaja de poseer territorios ricos en fuentes hidricas, bosques, vegetación, animales y demas. ¿Por qué dejar destruir lo que tenemos? ¿Por qué los que dicen llamarse países desarrollados tienen miras en nuestros territorios y negocian partes de los mismos y nuestros gobiernos lo permiten?

     

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s