RSS

Monthly Archives: September 2011

Wall Street Ocupada / Occupying Wall Street


Movimiento de Resistencia en Wall Street

Estamos ocupando Wall Street (Este es el comunicado No.7)
24 de septiembre, 2011

El 21 de septiembre de 2011, llovía. Organizamos el refugio que la policía nos permitiría y pensamos. Hemos pensado en todo lo que está mal en este país, en este mundo. Hablamos. Hablamos de todo lo que está mal en este mundo. No ha habido ninguna conversación real en este país y este mundo acerca de la riqueza y la forma en que se abusa con ella. Nosotros vamos a tener esta conversación. Únase a nosotros y haga oír tu voz. ¿Cuáles son sus demandas?

Nuestra voz no puede ser ignorada más. Hay muchas cosas mal en este mundo para que hayan silenciado nuestras voces. Ud. lo sabe. Nosotros lo sabemos. Es por eso que estamos aquí y por eso cada día somos más.

Ocupan su casa. Usted es dueño de su casa, pero un banco despiadado divide la propiedad de su casa en cientos de partes que redistribuye en todo el mundo haciendo negociaciones fraudulentas y entonces, usted no posee su casa. Cada día en Estados Unidos tenemos cincuenta operaciones bursátiles especulativas así como de intercambio comercial. Usted termina endeudado con las personas que ganan dinero por mover su dinero de un lugar a otro usando las computadoras.

No olvide que usted tiene el derecho a la vivienda. Nadie puede quitarle ese derecho.

Los bancos son capaces de reestructurar constantemente los asentamientos de la gente. Ellos reciben miles de millones de dólares y pueden mantenerse a flote el tiempo suficiente para robarle su propiedad y las de muchos otros. No los deje. No deje a su casa. Si la policía viene a robar a su casa, fílmelos para mostrárselo al mundo y luego únase a nosotros. Si aún no estamos en su ciudad, en su pueblo, consiga un saco de dormir, una almohada y entre en contacto con nosotros. Nosotros le ayudaremos a encontrar el alimento. Nosotros le ayudaremos a entablar una demanda por vivienda. Vamos a encontrar otro y a otro y a otro como usted. Vamos a crecer. Vamos a ir ciudad por ciudad, cuadra por cuadra.

Nos solidarizamos con los propietarios de viviendas en todo el país y el mundo, cuyas casas se encuentran en proceso de ser robados por conglomerados sin rostro motivados sólo por el beneficio. Somos el 99 por ciento. No vamos a permitir que roben nuestras casas. No vamos a permitir que nos priven de un derecho básico de vivienda, de modo que usted pueda comprar una casa que después no pueda usar. Estamos aquí. Estamos creciendo y no nos vamos a mover.

Estamos en solidaridad con Madrid, San Francisco, Los Ángeles, Madison, Toronto, Londres, Atenas, Sydney, Stuttgart, Tokio, Milán, Amsterdam, Argel, Tel Aviv, Portland, Chicago y Palestina. Pronto estaremos con Phoenix, Montreal, Cleveland, Atlanta, Kansas City, Dallas, Orlando y Miami. Todavía estamos aquí. Estamos creciendo. Nuestra intención es continuar hasta que veamos que estos movimientos hacen un cambio real en nuestro país y el mundo.

Tomado de https://occupywallst.org/

Resistance Movement in Wall Street

This is the seventh communiqué from the 99 percent. We are occupying Wall Street.

On September 21st, 2011, it rained. We organized what shelter the police would allow us and thought. We thought about everything that is wrong with this country, with this world. We talked. We talked about everything that is wrong in this world. There has been no real conversation in this country and this world about wealth and the way it is misused. We are that conversation. Join us and make your voice heard. What is your one demand?

Our voice will no longer be ignored. There are too many things wrong with this world for our voices to be silenced. You know this. We know this. This is why we are here, why we grow every day.

Occupy your homes. You own your home, a callous bank that split ownership of your home into hundreds of parts, redistributing them across the world under false ratings does not own your home. Fifty times as much speculative trading as commercial trading goes on each day in America. You are in debt to people who make money by moving money from place to place using computers.

You have a right to shelter. No one can take that right from you.

Banks are able to restructure settlements constantly, they receive billions and billions of dollars so that they can stay afloat for long enough to steal your property from you. Do not let them. Do not leave your house. If the police come to steal your house and deliver it to the 1 percent film them and show the world and then join us. If we are not already occupying your city, your town, bring a sleeping bag, a pillow, and contact us. We will help you find food. We will help you sue for shelter. We will find each other. We will grow. We will build – city by city, block by block.

We stand in solidarity with homeowners across the country and the world whose homes are in the process of being stolen by faceless conglomerations motivated only by profit. We are the 99 percent. We will not let you steal our homes. We will not let you deprive us of a basic right, shelter, so that you can buy a home you do not use. We are here. We are growing. And we will not be moved.

We stand in solidarity with Madrid, San Francisco, Los Angeles, Madison, Toronto, London, Athens, Sydney, Stuttgart, Tokyo, Milan, Amsterdam, Algiers, Tel Aviv, Portland, Chicago and Palestine. Soon we will stand with Phoenix, Montreal, Cleveland, Atlanta, Kansas City, Dallas, Orlando and Miami. We’re still here. We are growing. We intend to stay until we see movements toward real change in our country and the world.

Tomado de https://occupywallst.org/

Images taken from en.wikipedia.org, guardian.co.uk, yearoftheblacksmith.org, deathandtaxesmag, notmytribe.org y huffingtonpost.com

 

Tags: , , , , , , ,

El Banco Mundial creando Pobreza/ The World Bank creating Poverty


El reportero Greg Palast presenta este documental transmitido en “Newsnight” de la BBC de Londres, basado en una entrevista a Joseph Stiglitz

The reporter Greg Palast presents this documentary broadcasting in Newsnight from the BBC, based on a Joseph Stilglitz interview.

Saludos.

“Han condenado a muerte a la gente”, me dijo el ex-tecnócrata. Era como una escena de una novela de espías. El brillante agente deserta, pasa para nuestro lado, y después de horas de interrogación, vacía su memoria de los horrores cometidos en nombre de una ideología política que ahora él mismo reconoce como podrida.

Sin embargo, aquí en mi presencia, tenía una presa mucho más grande que cualquier espía de la Guerra Fría. Joseph Stiglitz fue Economista en Jefe del Banco Mundial. En gran parte, el nuevo orden mundial económico es su teoría hecha realidad.

“Interrogué” a Stiglitz durante varios días, en la Universidad de Cambridge, en un hotel en Londres y finalmente en Washington D.C., en Abril de 2001, durante la gran confabulación del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. Pero en lugar de encabezar las reuniones de ministros y banqueros, Stiglitz fue exiliado detrás de los cordones policiales, lo mismo que las monjas portando una gran cruz de madera, que los líderes sindicales de Bolivia, que los padres de víctimas de SIDA y otros tantos en contra de la globalización. El principal agente interno estaba ahora afuera.

En 1999, el Banco Mundial echó a Stiglitz. No le fue permitido jubilarse, me han dicho que el Secretario del Tesoro de los EEUU, Larry Summers, ordenó una excomunión pública debido a que Stiglitz había expresado su primer ligero desacuerdo a la globalización al estilo del Banco Mundial.

Aquí en Washington, completamos las últimas horas de entrevistas exclusivas para “El Observador” y “Newsnight” de la BBC de Londres, con respecto al funcionamiento real, generalmente oculto, del FMI, el Banco Mundial y del accionista principal del Banco Mundial (con un 51%), el Tesoro de los EEUU.

Y aquí, a través de fuentes que no puedo revelar (no fue Stiglitz), obtuvimos valiosos documentos marcados con las palabras “confidencial,” “restringido” y “no revelar sin autorización del Banco Mundial”. Stiglitz nos ayudó a traducir uno escrito en “burocratés”, titulado “Estrategia de Asistencia de País”.

Hay una Estrategia de Asistencia para cada nación pobre, diseñada, dice el Banco Mundial, después de una cuidadosa investigación interna del país. Sin embargo, según Stiglitz, las “investigaciones” de los empleados del Banco, consisten en cuidadosas inspecciones a los hoteles de cinco estrellas de la nación. Concluyen con un encuentro entre estos empleados del Banco y algún mendigante y quebrado ministro de economía a quien le entregan un “acuerdo de reestructuración,” preparado de antemano para su firma “voluntaria”. La economía de cada nación es analizada individualmente y, en seguida, dice Stiglitz, el Banco entrega a cada ministro el mismo programa de cuatro pasos:

El Paso Uno es La Privatización – lo cual Stiglitz dice que se puede llamar con más precisión, “la sobornización”. En lugar de oponerse a la venta de industrias estatales, me dijo que los líderes nacionales – usando como excusa “las exigencias del FMI” – liquidan alegremente sus empresas de electricidad y de agua. “Podías ver cómo se les abrían los ojos” ante la posibilidad de una “comisión” del 10%, pagada en cuentas Suizas, por el simple hecho de haber bajado “unos cuantos miles de millones” del precio de venta de los bienes nacionales.

Y el gobierno de los EEUU lo sabía, denuncia Stiglitz, por lo menos en el caso de la “sobornización” más grande de todas, la “venta por liquidación” Rusa de 1995. “La visión del Tesoro de los EEUU fue que eso era fabuloso en tanto que Yeltsin fuera reelegido. No nos importa si es una elección corrupta. Queremos que el dinero vaya a Yeltzin”, a través de aportes para su campaña. Los oligarcas rusos respaldados por los EEUU, devastaron las industrias del país con el resultado de que el esquema de corrupción bajo el la producción rusa a la mitad, causando depresión y hambruna.

Stiglitz no es ningún loco murmurando una teoría conspirativa. El hombre estaba dentro del juego, fue miembro del gabinete de Bill Clinton como Jefe del Consejo Presidencial de Consultores Económicos.

Después de la “sobornización”, el Paso Dos del plan “siempre la misma receta” del FMI/Banco Mundial es “La Liberalización del Mercado de Capitales”. En teoría, la desregulación del mercado de capitales permite que la inversión de capital entre y salga. Desafortunadamente, como pasó en Indonesia y Brasil, el dinero simplemente salió y salió. Stiglitz llama a esto el ciclo de “Dinero Caliente”. Dinero en efectivo entra especulando con bienes raíces y moneda local y se escapa ante los primeros problemas (capitales golondrina). Las reservas de una nación pueden ser vaciadas en cuestión de días u horas. Y cuando esto pasa, el FMI insiste en que estas naciones suban sus tasas de interés a 30%, 50% y 80% para seducir a los especuladores y que regresen con los fondos de la nación.

“El resultado era predecible”, dice Stiglitz con respecto a los maremotos de Dinero Caliente en Asia y América Latina. Las altas tasas de interés destruyeron el valor de la propiedad, despedazaron salvajemente a la producción industrial y vaciaron las arcas del tesoro nacional.

En esta etapa, el FMI empuja a la exhausta nación al Paso Tres: “Precios regulados por el Mercado”, un término sofisticado para subir los precios de la comida, agua y gas de cocina. Predeciblemente esto da lugar a un Paso Tres-y-Medio: lo que Stiglitz llama los “Disturbios del FMI”.

Los disturbios del FMI son dolorosamente predecibles. Cuando una nación está “caída y en desgracia, (el FMI) se aprovecha y le exprime hasta la última gota de sangre. Incrementa el calor hasta que, finalmente, la olla entera explota”, como cuando el FMI eliminó los subsidios a la comida y combustibles para los pobres de Indonesia en 1998. Indonesia estalló en disturbios. Pero hay otros ejemplos – los disturbios bolivianos por los precios de agua el año pasado y este febrero, los disturbios en Ecuador por los incrementos en los precios del gas natural impuestos por el Banco Mundial. Da la impresión de que el disturbio forma parte del plan.

Y así es. Lo que no sabía Stiglitz es que, mientras estuvieron en los EEUU, la BBC y el Observador consiguieron varios documentos internos del Banco Mundial, marcados como “confidencial,” “restringido,” y “no revelar”. Tomamos uno: la “Estrategia Interina de Asistencia de País,” para Ecuador. En él, el Banco afirma varias veces – con fría precisión – que se esperaba que sus planes iban a dar chispa a “disturbios sociales”, lo que es su término para una nación en llamas.

Eso no es sorprendente. El reporte secreto indica que el plan para hacer del dólar de los EEUU la moneda de Ecuador ha empujado al 51% de la población por debajo de la línea de pobreza. El plan de “Asistencia” del Banco Mundial simplemente recomienda que se enfrenten las protestas civiles y el sufrimiento con “firmeza política”.

Los disturbios del FMI causan, debido al pánico, nuevas salidas del capital, además de gobiernos en bancarrota. Sin embargo, este incendio económico tiene un lado positivo – para las corporaciones extranjeras, quienes pueden adquirir los bienes restantes, tal como una concesión minera o puerto, a precios de remate.

Stiglitz hace notar que el FMI y el Banco Mundial no son tan “desalmados”. Para algunos financistas, no siempre aplican estrictamente la “economía de mercado”. Al mismo tiempo que el FMI frenaba los “subsidios” a la compra de comida, se ablandaba con los financistas de Indonesia. “Cuando los bancos necesitan ser rescatados, la intervención en el mercado es bienvenida”. El FMI logró encontrar, con sudor y lágrimas, decenas de miles de millones de dólares para salvar a los financieros de Indonesia, y por extensión, a los bancos de los EEUU y Europa a los cuales ellos les habían pedido prestado.

Aquí se ve un “modus operandi”. Hay muchos perdedores en este sistema pero claramente un solo ganador: los bancos occidentales y el Tesoro de los EEUU, quienes ganan buena plata de este nuevo remolino de capital internacional. Stiglitz me contó de su infeliz reunión, al comienzo de su carrera en el Banco Mundial, con el entonces nuevo Presidente de Etiopía, elegido en la primera elección democrática de esta nación. El Banco Mundial y el FMI ordenaron a Etiopía colocar el dinero de ayuda en una cuenta de reserva en el Tesoro de los EEUU, recibiendo un patético 4% de interés, mientras que la nación pedía prestados dólares a los EEUU al 12% para alimentar a su población. El nuevo presidente rogó a Stiglitz permitirle utilizar el dinero de ayuda para reconstruir la nación. Pero no, el botín se fue directamente a la caja fuerte del Tesoro de los EEUU en Washington.

Ahora llegamos al Paso Cuatro de lo que el FMI y el Banco Mundial llaman su “estrategia de reducción de la pobreza”: el Libre Comercio. Eso quiere decir el libre comercio según las reglas de la Organización Mundial de Comercio y del Banco Mundial. Stiglizt compara este libre comercio al estilo de la OMC con las Guerras del Opio. “Esas guerras fueron para la apertura de mercados”, dijo. Como hicieron en el siglo XIX, desde Europa y EEUU hoy todavía se están derrumbando las barreras a la importación en Asia, América Latina y África y, a la vez, están levantando barreras propias para proteger a sus mercados internos contra la agricultura del Tercer Mundo. En las Guerras del Opio, el Occidente utilizó bloqueos militares para forzar la apertura de mercados para su comercio ventajista. Hoy en día, el Banco Mundial puede ordenar un bloqueo financiero igualmente eficaz – y a veces igualmente mortal.

Stiglizt también habla respecto al tratado de la OMC sobre los derechos de propiedad intelectual (con la sigla “TRIPS” que en inglés se traduce como “TROPEZAR”). Es aquí, dice el economista, donde el nuevo orden mundial ha “condenado a muerte a la gente” por imponer tarifas y tributos imposibles de pagar a las industrias farmacéuticas por patentes medicinales.

Y de paso, no se confunda por la mezcla en este artículo del FMI, el Banco Mundial y la OMC. Son máscaras intercambiables de un solo sistema de gobierno. Ellos se han atado uno al otro en lo que desagradablemente se llaman, “gatillos”. Aceptando un préstamo del Banco Mundial para una escuela, se “gatilla” el requerimiento de aceptar todas las “condiciones” – de las cuales hay en promedio 111 por nación – impuestos por el Banco Mundial y el FMI. De hecho, dijo Stiglitz, el FMI requiere a las naciones aceptar políticas de comercio más exigentes que las reglas de la OMC.

Los planes del Banco Mundial, diseñados en secreto y manejados por una ideología absolutista, nunca están abiertos a discusión o desacuerdo. A pesar del apoyo de Occidente hacia las elecciones a través del mundo en desarrollo, los llamados Programas de Reducción de la Pobreza, “sabotean la democracia.” Y, además, no funcionan. La productividad de Africa Negra, bajo la “asistencia” estructural del FMI, ha descendido hasta el infierno. ¿Alguna nación se salvó de este destino?… Sí, dijo Stiglitz, identificando a Botswana. ¿Su truco mágico?: “Ellos ordenaron al FMI hacer las valijas e irse.”

Al final, lo que lo empujó a poner su empleo en riesgo fue el fracaso de los bancos y del Tesoro de los EEUU para cambiar el rumbo cuando se enfrentaban a la crisis – fracasos y sufrimiento perpetrado por sus “cuatro pasos” de mambo monetarista. Cada vez que sus soluciones de mercado libre fracasaban, el FMI simplemente ordenaba más políticas de mercado libre. “Es un poco como las sangrías en la edad media,” me relató Stiglitz, “Cuando el paciente se moría decían: bueno, pasó que nos apuramos a detener el desangramiento, todavía le quedaba un poco de sangre.”

Joseph Eugene Stiglitz, economista nacido en EEUU y Premio Nobel de Economía 2001, ha tenido numerosos cargos políticos, de los que cabe resaltar, la Presidencia del Consejo de Consejeros Económicos en la administración Clinton (1995-1997) y Primer Vicepresidente y Economista Jefe del Banco Mundial (1997-2000) de donde renunció, en un momento en que habían comenzado protestas sin precedentes contra las organizaciones económicas internacionales, siendo la más prominente la conocida como la Batalla de Seattle (the Battle of Seattle).

 

Tags: , , , , , , , , , ,

Brasil más allá de Lula, Dilma y el PT


BRASIL más allá de Lula, Dilma y el PT

Por: Juan Masullo J.(*)

El futuro de Brasil no sólo se debate en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en la OMC y en el gobierno nacional. Se juega también en procesos emancipatorios que en el día a día entran en tensión con el Estado, los partidos políticos y los sindicatos. Brasil no es sólo el de Lula, Dilma y el PT. Un marco de análisis más amplio y sensible, para combatir la despolitización de la activación social crítica que ha puesto a temblar al grande del Sur, es necesario y urgente.

Como con “la Cuba después de Fidel” y “la Venezuela después Chávez”, analistas y medios se preguntan por “el Brasil después de Lula”. Resultado normal de la personificación de la política. Fenómeno natural cuando se trata de líderes políticos en quienes recae el acontecer de un sin número de transformaciones y procesos sociopolíticos. Cuando esta figura, por las razones que sea deja el poder, se abre un periodo de incómoda incertidumbre. Durante los más de 6 meses del mandato de Dilma, esta incertidumbre ha alimentado una explosión de análisis, unos más optimistas, otros menos, que se preguntan: ¿Qué será de Brasil en la era post-Lula?

La pregunta es relevante y merece respuestas igualmente relevantes. No obstante, una reformulación parece ser necesaria. La forma en que nos hacemos las preguntas condiciona nuestras respuestas. Plantear la pregunta en términos Lula-Dilma nos ubica en el plano de la macro-política; es decir, de los grandes procesos que tienen lugar en el nivel del gobierno, los partidos políticos, las elecciones, las relaciones entre Estados. Este plano, aunque clave, no resulta suficiente para entender el Brasil de hoy, ni mucho menos, las transformaciones que tuvieron lugar en los últimos años. Acá no se proporcionan respuestas; como primer paso para alcanzarlas, se cuestionan preguntas y se proponen otros marcos de análisis.

Veamos la lógica general detrás de esta idea. Mucho antes de la victoria de Lula y del PT, acontecimiento clave para entender el presente del país, Brasil venía experimentando, desde inicios de los años 80, una activación de fuerzas sociales críticas de suma importancia. En este proceso, sectores muy diversos, tales como partidos políticos de la izquierda tradicional, nuevos liderazgos como el PT, sectores marginados en ese entonces como las mujeres, los afro-descendientes y el LGBT, se erigieron bajo las banderas de la democratización y la conquista de los derechos colectivos.

Entrada la década de los noventa, mientras en diferentes rincones del mundo la activación de fuerzas sociales críticas resonaba (la insurrección zapatista en 1994, las huelgas masivas en el invierno de 1995 en el país galo, el saboteo a la reunión de la OMC en Seattle en 1999, las protestas contra la reunión del G8 en Génova en 2001), el proceso en Brasil tomaba otro rumbo: la despolitización. La confluencia de reformas democráticas con la implementación del modelo neoliberal, aquella que Dagnino denominó “confluencia perversa”, produjo un paulatina despolitización de los procesos micro-políticos que se venía gestando y evidenciado en la década anterior. Este proceso, con algunas excepciones como la del MST, devino en una “ONGización” y/o burocratización de las luchas y movimientos sociales y, en general, de los múltiples procesos organizativos que, desde lógicas y formas diferentes, agitaban el clima sociopolítico en Brasil. No obstante, esto no ocurrió libre de fricción y resistencia. Sucesos producto de esta tensión, como la instauración del Foro Social Mundial en Portoalegre en 2001, sirvieron de plataforma colectiva y social para el asenso de Lula y así, para renovación de la esperanza.

Preguntas planteadas en términos únicamente macro-políticos corren el riesgo de ignorar este ambiente de agitación y tensión social más amplio, adelgazando el espacio de “lo político”. En el amplio, fragmentado y algo amorfo espacio de “lo político”, Lula y el PT son tan sólo la punta de un gran iceberg. Preguntas así planteadas, de manera deliberada o no, pueden jugar al servicio de la despolitización. Una despolitización que opera a través de una reducción de “lo político” al juego de “la política y las políticas”. Si entendemos “lo político” como el espacio de la constitución de lo social, de la forma de sociedad, de las prácticas sociales; reducirlo a las elecciones, los partidos políticos, a lo que hacen los gobiernos, a las organizaciones compuestas por Estados, etc., estamos ante un proceso de despolitización.Vistas así las cosas, Lula aparece como un segmento de un movimiento más amplio del cual no es portavoz, ni nunca parece haber pretendido serlo. De hecho, un movimiento con el que, en muchas ocasiones y de diferentes maneras, entró en tensión. El Brasil de hoy es, en grado considerable, resultado precisamente de esta tensión. Tensión que no hubiese tenido lugar sin aquellos nuevos modos sociales de ser, nuevos modos colectivos de existir, nuevos modos de subjetivación, nuevas formas de resistencia que empezaron a tener lugar, décadas atrás, en el nivel micro-político. El Brasil que frente a nosotros tenemos es, en parte, el resultado de una tensión social productiva posibilitada por una decidida búsqueda de territorios de existencia originales y singulares. En este complejo ajedrez, Lula y el PT, y ahora Dilma, son sin duda movidas estratégicas, pero de ninguna manera, la partida completa.

El rol fundamental que en este proceso de transformación experimentado por Brasil juegan actores como el MST o las asociaciones que dieron vida al presupuesto compartido de Portoalegre, y otras menos visibles como las colectividades barriales que buscan alterar la cotidianidad violenta en las principales favelas de Rio de Janeiro, hace que la pregunta por el futuro del país puesta en clave Lula-Dilma sea, aunque relevante, insuficiente. Como en casi ningún otro país de la región, el terreno de la micro-política, aquel del deseo, de la subjetividad, de la relación con los otros, ha despertado una tensión social que, desde hace décadas, sigue un curso que parece irreversible.

La pregunta por el nivel micro-político, que acá tan solo se plantea, abre una dimensión nueva de análisis, más compleja e integral. Abre un inmenso escenario de posibilidades, un marco para (re)pensar aquello que ya es real pero que ha sido activamente producido como no existente. Lo importante es entender, y reconocer, que el Brasil de hoy, con sus conquistas y sus problemas, es el resultado de una tensión portadora de procesos de transformación social y subjetiva. Así, visto con este lente, en el complejo juego democrático de la era post-dictadura, Lula y el PT representan un segmento que, por visible y estratégico, no puede confundirse con la totalidad. En curso hay luchas sociales que no se preocuparon por la totalidad (por el Estado, por el partido, por el sindicato) y sin las que, en Brasil, resultaría imposible entender el fenómeno Lula y PT. Para pensar el Brasil de hoy y proyectar el de mañana, los procesos micro-políticos, portadores de prácticas emancipadores que se construyen en el día a día, así como las formas en que estos se relacionan con las estructuras macro-políticas y las tensiones que ahí se generan, han de ser variables en cualquier análisis.

No se trata, valga la aclaración, de dos mundos diferentes e independientes. El objetivo es, claro está, la articulación de los niveles micro y macro de “lo político”. Una articulación libre de cooptación, que no proceda ni por yuxtaposición ni por integración. Es decir, condicionamientos recíprocos, tensión productiva. Un análisis que permita disociar ambos niveles para estudiarlos en su especificidad y que esté en la capacidad de captar sus modos de articulación es urgente. El nivel en el que la cuestión se está planteado, y mediatizando, carga consigo el riesgo de subsumir, y en el peor de los casos silenciar y despolitizar, la efervescencia de ideas y deseos de cambio que años atrás han empezado a esbozar un nuevo Brasil.

Acá no hay respuestas. No hay hipótesis. Hay una invitación a mirar las cosas desde otro ángulo.

(*) El autor agradece a Santiago Millán por sus comentarios a una versión preliminar de esta reflexión y por las muchas discusiones que dieron vida a esta reflexión.

(Imágenes tomada de brasil.mywebs.com, infosurhoy.com y ojornalweb.com respectivamente)

 

Tags: , , , , , ,

“Food Incorporated 2008” Video completo – Full Video (Español/ English)


Compartimos este documental sobre la agroindustria alimentaria en Estados Unidos. http://www.megavideo.com/v/UD609F4B6123e0591d8d836f722850ac01c29a9b

Conocí el video por William Chavarro (Prof. Economía U. Nal.) y él mismo insiste en tener en mente las diferencias que existen entre el sector agroindustrial alimentario de los Estados Unidos y el de América Latina, particularmente Colombia.

Agradezco también los siguientes apartes que William toma del video:

<<no tener poder de decisión en tu propio negocio>>
La ley agrícola no solo regula los precios  y la producción del maíz sino de todos los alimentos
<<el hecho de tener el maíz tan barato nos ha permitido reducir el precio de la carne>>
Inutilidad de las instituciones para regular:

<<es justo lo que quiere la industria>>
El sistema de la industria alimentaria siempre está buscando aumentar la eficiencia
<<[…] hemos derivado nuestro consumo hacia una mala alimentación [E. coli y diabetes tipo 2] y no es ningún accidente>>
<<[…] estamos delegando las decisiones de los agricultores autónomos y dejando que decidan por nosotros unas juntas corporativas […]>>
NAFTA ha permitido que EE.UU inunde de maíz el mercado mejicano y eso ha dejado a más de 1.5 millones de agricultores sin trabajo
<<si [a las subvenciones] le añadimos el coste medio ambiental, el coste social y el coste para la sanidad […]  tenemos que los alimentos industriales nos están engañando […] el precio engaña, la producción engaña, el procesamiento engaña,
<<no tengo el menor deseo de ampliar el negocio>>
¿quién de nosotros conoce a un agricultor?
<<prohibir la conservación de las semillas>>
<<la reproducción pública de plantas es algo del pasado […] semillas públicas>>
<<[…] en los últimos 25 años nuestro gobierno ha estado dominado por las industrias a las que, en teoría, debía controlar>>
Hemos tenido una industria alimentaria dedicada en exclusiva a la eficiencia
<<la ironía es que el consumidor medio no se siente con poder, piensa que debe aceptar lo que la industria le de […] pero es justo lo contrario>>
Tabaco <<es un ejemplo perfecto de cómo se puede modificar la conducta irresponsable de una industria>>

Click here to get the English version of Food Inc. 2008

 

Tags: , , , , , , , , , , ,