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Monthly Archives: October 2011

El Fantasma del Desarrollo


EL FANTASMA DEL DESARROLLO EN AMERICA LATINA (Anibal Quijano)

(La gráfica muestra la relacion que existe entre el ingreso per cápita (eje horizontal) y la esperanza de vida (eje vertical). Los colores muestran la situación por regiones en el mundo en el mapa de la esquina superior derecha)

Desarrollo es un término de azarosa biografía en América Latina. Desde la Segunda Guerra Mundial ha cambiado muchas veces de identidad y de apellido, tironeado entre un consistente reduccionismo economicista y los insistentes reclamos de todos las otras dimensiones de la existencia social. Es decir, entre muy diferentes intereses de poder. Y ha sido acogido con muy desigual fortuna de un tiempo a otro de nuestra cambiante historia. Al comienzo sin duda fue una de las más movilizadoras propuestas de este medio siglo que corre hacia su fin. Sus promesas arrastraron a todos los sectores de la sociedad y de algún modo encendieron uno de los más densos y ricos debates de toda nuestra historia, pero fueron eclipsándose en un horizonte cada vez más esquivo y sus abanderados y seguidores fueron enjaulados por el desencanto. Ayer no más parecía no sólo desprestigiado y en desuso, sino enterrado entre los escombros de esperanzas frustradas y de batallas perdidas y bajo un densa pila de textos dedicados, unos, a testimoniar el desencanto y a la desmistificación del “discurso del desarrollo”, y otros a convencernos de que fuera de la ganancia y del mercado todo es ilusión. Hoy, no obstante, se nos convoca a buscarlo de nuevo entre las mallas de una nueva configuración de poder que se conoce con el nombre de “globalización”.

¿Significa esto que desarrollo es, o podrá ser, de nuevo una bandera en el horizonte de las próximas contiendas por el sentido de la historia que viene? ¿O es más bien la evocación de un fantasma que, como el de Elsinor, podrá quizás presidir desde las sombras la intempestiva furia que ponga fin a la prolongada vacilación del Hamlet latinoamericano? Click aqui para conocer las respuestas que Anibal Quijano nos ofrece (El fantasma del desarrollo – Quijano, Centro de Estudios Latinoamericanos – CESLA, 2000)

(La imagen es de Gapminder-Google – The image is from Gapminder-Google collaboration)

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Acción Colectiva /Collective Action


REPERTORIOS DE ACCIÓN COLECTIVA
Contienda y disrupción en un mundo en movimiento

Por: Juan Masullo J.

“Borders don’t matter at all […] We all are human beings, we are all in this together. This is a global movement”
Lauren Zygmont (Occupy Denver) (1)

Los Londoners buscan inspiración en los Indignados. En Manhattan miran hacia la primavera árabe y a las plazas españolas para ocupar Wall Street. Los países latinos participan de la iniciativa iniciada en y por el 15M en España. ¿Cómo interpretar este fenómeno? Existen múltiples motivos detrás de las movilizaciones y estos varían de país en país. Igual pasa con los símbolos, los slogans y los grupos particulares a quienes estos van dirigidos. No obstante, detrás de estas variaciones descansan coincidencias de suma importancia.

Para empezar, estamos ante una muestra de acción colectiva. Pero no de acción colectiva sin más: atestiguamos algo que puede calificarse como acción colectiva contenciosa. Sidney Tarrow,(2) profesor de la Universidad de Cornell, ha señalado que la acción colectiva es contenciosa cuando es utilizada por personas que carecen de acceso regular a instituciones representativas, que articulan reivindicaciones nuevas o comúnmente no aceptadas, y que se comportan de manera tal que desafían autoridades, elites y/o terceras partes.

Desde la primavera árabe, pasando por el 15M,(3) hasta el movimiento Occupy que hoy se extiende por el mundo entero, la cuestión pasa por todos estos elementos:

  • un grupo muy heterogéneo de personas “de a pie” se moviliza;
  • buscan nuevos vehículos de expresión al margen –y en oposición- de los estrechos canales de representación existentes;
  • articulan un amplia gama de reivindicaciones en torno a asuntos que ‘están ahí’ pero han sido sistemáticamente ignorados o que, sencillamente, nunca antes se han puesto sobre la mesa;
  • desafían de manera frontal a autoridades o grupos de personas que llevan las riendas y se benefician de ello.

La acción colectiva contenciosa está en la base de todos estos movimientos y, de alguna manera, conecta unos con otros sin respetar ningún tipo de fronteras espacio-temporales. Esto es así ya que, como señala Tarrow, la política contenciosa es el principal recurso, si no el único, que tienen las personas “de a pie” para demostrar su insatisfacción y expresar sus demandas ante grupos que están mucho mejor equipados.

Por otra parte, conectando todos estos movimientos, encontramos una acción colectiva que es, en esencia, disruptiva. Esto es, una acción colectiva que, a través de una descarga imprevista de demandas, materiales y no-materiales, tomando formas no convencionales, acudiendo a medios innovadores y alimentada por una tensión profundamente contenciosa, supone una ruptura brusca con la normalidad. Como lo pone Tarrow, es una acción colectiva que rompe con la rutina y deja a los oponentes, por lo menos en una fase inicial, desorientados. Las manifestaciones en el Parque Bowling en Nueva York, la Plaza Catalunya en Barcelona, las escaleras de la Catedral de St. Paul en Londres o en las inmediaciones del Banco Central Europeo en Frankfurt han sido, indiscutiblemente, disruptivas. No sólo han llamado la atención de los transeúntes, también han dejado desarmadas a las fuerzas del orden y desubicadas a las diferentes caras de la autoridad. Han interrumpido la normalidad del acontecer diario.

No obstante, la acción colectiva contenciosa y disruptiva no está libre de riesgos y desafíos.

Primero, la inestabilidad. En otras palabras, la dificultad de sostener en el tiempo la disrupción. En Barcelona, luego de varias asambleas nocturnas, la estrategia para hacer frente a este riesgo parece haber sido la re-terrirorializacion de la contienda: de la presencia constante en la Plaza Catalunya se pasó a las asambleas barriales periódicas. El movimiento no se desarticuló y, muestra de ello, han sido sus re-apariciones masivas en coyunturas críticas. La marcha emprendida, desde Madrid hasta Bruselas, puede entenderse como otra forma de re-territorialización cuyo objetivo no es sólo recrear y mantener la contienda, sino también internacionalizar la disrupción.

Segundo, el riesgo latente de incurrir en violencia. El 15M, así como los movimientos que incitó alrededor del mundo, se plantearon, desde el comienzo y de manera decidida, la no violencia como principio de acción. Los brazos en alto de los muchos indignados que en la Plaza Catalunya resistían los golpes de los Mossos d’ Esquadra el pasado 27 de mayo son una expresión clara y valiente de un rechazo rotundo a los medios violentos. No obstante, en situaciones particulares, como hemos visto en Londres, Roma y Nueva York, la violencia puede estallar en cualquier momento.

Finalmente, la rutinización y convencionalización. Como forma de normalización (incluso trivialización), estas aparecen cuando la manifestación deja de llamar la atención, no rompe más el ritmo de la cotidianidad y empieza a ser parte de la rutina normal. Como forma de institucionalización, aparecen cuando las formas no convencionales entran en el juego de las formas convencionales, la innovación deja de considerarse indispensable, la espontaneidad deja de ser un valor y reglas más férreas entran en el modus operandi. En casos extremos, la disrupción se diluye en la rutina diaria de las instituciones frente a las que en principio se expresaban las reivindicaciones.

Apoyándose en la creatividad y la imaginación, a través de estrategias de re-territorialización locales e internacionales y, por encima de todo, sirviendo de repertorio de acción recreable, el movimiento que empezó en la primavera de 2010 ha logrado enfrentar, exitosamente, los vicios de la inestabilidad, la violencia, la rutinización y la convencionalización.

La política contenciosa puede ser aprendida; una vez sus formas son visibles y se muestran viables, se difunden con rapidez y devienen en repertorios de acción modulares. Tilly(4) nos recordó que, en contra de la evidencia presentada por algunos teóricos, las formas de disputa son para muchas personas, en sí mismas, incentivos colectivos para la manifestación y contienda colectiva. Los acontecimientos del mundo Árabe y de España constituyen así repertorios de acción colectiva contenciosa de los que, sin diluir singularidades, otras colectividades pueden valerse y, de hecho, se han valido. La acampada masiva y permanente en espacios públicos y su uso como práctica de reflexión y existencia colectiva, es un ejemplo claro de ello. Lo que el mundo ha visto este año, lo que muchos indignados silenciosos pudieron aprender en sus fueros privados, supone un cambio fundamental en las oportunidades políticas y en las restricciones que alientan/inhiben la acción colectiva contenciosa. Como anota Tarrow, estos cambios constituyen los incentivos más importantes para que nuevas fases de contienda política estallen.

Hemos visto que podemos salir a la calle y encontrar que otros se sienten como nosotros; que nuestras angustias y problemas no son exclusivamente nuestros y que, por lo tanto, no exigen respuestas individuales. Este es el primer paso para proceder colectivamente, afrontar los problemas conjuntamente y actuar contenciosamente por la constitución de nuevos modos de existencia y nuevas subjetividades.

Combatiendo vicios, creando y recreando repertorios, quizá podremos pensar en una sociedad global en movimiento, es decir, un movimiento social de escala global. Podremos poner, a escala planetaria, los diferentes poderes en movimiento.

(1) ‘Occupy’ anti-capitalism protests spread around the world” [en línea] http://www.guardian.co.uk/world/2011/oct/16/occupy-protests-europe-london-assange?newsfeed=true

(2) La presente lectura está basada en la tercera edición, de 2011, del libro de Sidney Tarrow Power in Movement. Social Movements and Contentious Politics. (Cambridge: Cambridge University Press)

(3) Ver nota mía al respecto en  https://mundoroto.wordpress.com/2011/07/27/%C2%BFresistencia-politica/

(4) Ver el libro de Charles Tilly Identities, Boundaries and Social Ties de 2005 (Boulder: Paradigm Publishers)

 

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Globally Occupy / No a la Reforma de Educacion Superior


El Movimiento OKUPA se extiende

En Colombia, los universitarios contra la Reforma de la Educación Superior

   HotIndieNews.com

   occupywallst.org

   occupyglobally.com

http://www.universidad.edu.co/

La Reforma a la Educacion Superior de Santos

Reforma a la Educación Superior ¿Más calidad? ¿Más   cobertura?

NOS HACEMOS PARTÍCIPES DE LA SIGUIENTE NOTA ESCRITA POR UNA DE NUESTROS ALIADOS:

Solo quiero compartir mi tristeza e indignación por el asesinato del joven Jan Farid, en las movilizaciones del jueves pasado en Cali. Este pelado, como cualquiera de nosotros salió a manifestar su desacuerdo con la reforma a la educación. Como muchos de nosotros se fue en combo por las calles de su ciudad. Sin embargo, sin que se sepa muy bien cómo, murió en la marcha.

Prestos a llamar vandalismo y terrorismo cualquier expresión de inconformidad, los medios de comunicación de manera irresponsable, señalaron de terrorista a Jan Farid, diciendo que tenía en su morral algún tipo de explosivo. Sin embargo, el dictamen de medicina legal es HOMICIDIO.

Queda claro que no fue una explosión de su morral sino un artefacto, como declararon varios compañeros que estaban cerca de él, lanzado por alguien externo a la marcha.

Tristemente los estudiantes -sean de universidades publicas o privadas, como el caso de Jan Farid- siguen siendo el blanco de quienes consideran la movilización social un peligro que debe ser silenciado por cualquier medio.

Que la guerra tiene varios rostros queda claro. Mientras se habla de respeto por parte del Gobierno, quienes salen a protestar pueden ser asesinados sin que nada pase!!

¿Que tan acostumbrados estamos con esta guerra? ¿Qué tan cómoda es nuestra indiferencia?

Para aquellXs interesadXs, en este link podrán ver un corto video sobre lo sucedido: http://www.youtube.com/watch?v=j_ZwhvWjaQw

Amanda (http://comunicacionenrexistencia.blogspot.com)

Las consignas en la siguiente foto dicen:

LOS JEFES Y LOS BANCOS AMAN NUESTRAS GUERRAS INTERMINABLES!

TENEMOS SUFICIENTE PARA LAS NECESIDADES DE TODOS, PERO NO PARA LA AVARICIA DE TODOS

El director y actor Orson Welles dijo en una ocasión: “Si quieres un final feliz, eso depende, por supuesto, de dónde termines tu historia”.

Obviamente, la historia del “Ocupa Wall Street” y el movimiento que se propaga por todo el país (Y EL MUNDO -952 CIUDADES EN 82 PAISES, entre ellos, Brasil, Australia, Inglaterra, Guatemala, Chile, Japón, Italia, Puerto Rico, China) apenas comienza a escribirse. Pero los que la siguen, sobre todo aquellos de nosotros que simpatizamos con el movimiento, están ansiosos de saber cómo terminará.

¿Hará que los políticos empiecen a poner más atención a la gente que a las ganancias? ¿Convencerá el “99%” al “1%” de que sea más compasivo?

¿Darán lugar las protestas a una nueva generación de ciudadanos comprometidos, el “flower power” del siglo XXI? Si las autoridades no disuelven estas ocupaciones por la fuerza, ¿cómo mantendrán su visibilidad en una sociedad que se distrae fácilmente? ¿Cómo harán los manifestantes para estar calientes y no mojarse?

Los estadounidenses nos hemos vuelto sorprendentemente complacientes ante las desigualdades e injusticias más indignantes, y parecemos defender los intereses especiales de los “creadores de trabajos” dueños de yates tragándonos la realidad de millones de nuestros conciudadanos que trabajan y son pobres a la vez. Un poster del movimiento “Ocupa Wall Street” decía: “La luz al final del túnel se ha apagado”.

El hecho de que tengamos ahora un debate público sobre la desigualdad y el áspero camino a ninguna parte que transitan muchos trabajadores estadounidenses insinúa que, sea cual sea la agenda final de “Ocupa”, el proceso de su creación, el hecho de que exista, podría ser el punto esencial.

Los movimientos sociales surgen no para conseguir objetivos políticos estrechos sino para cambiar el debate público y movilizar a la sociedad hacia un cambio. Las encuestas muestran que el mensaje de este movimiento contra la avaricia corporativa.

Aunque el movimiento del 99%, como se lo conoce en ciertos sectores, se desvanezca en los próximos meses, podría ser la chispa que encienda otra llama que traiga el cambio. Así como el interés hace que una cuenta de banco se multiplique y crezca, lo mismo sucede con la indignación y la resistencia.

Como cualquier buena historia, el movimiento del 99% va a tener un punto de inflexión, aunque es pronto para predecir cuándo o cuál será. Pero vendrá en forma de una reivindicación significativa que, si se logra, transformaría drásticamente para mejor nuestra política y nuestra economía.

Partiendo de mis conversaciones con participantes del movimiento “Ocupa Wall Street”, mi sensación es que la demanda final podría ser una reforma radical para sacar el dinero de la política. Podría ser una exigencia de que las elecciones se financien con dinero público, nuevas restricciones a las contribuciones de los grupos de presión… Podría haber incluso una enmienda constitucional que diga que la ley no debería tratar a las corporaciones como personas, revocando así el fallo de la Corte Suprema que permite a las empresas y donantes ricos gastar más libremente en campañas.

Pero si el estadounidense promedio se vuelve más consciente de las injusticias producto de la desigualdad, y si empezara a combatirlas, entonces no importará cuál sea el final de la historia.

(Las opiniones expresadas en este artículo corresponden exclusivamente a Sally Kohn) Nota del Editor de CNN – Sally Kohn es estratega y analista política. Es fundadora y jefa de estudios del Movement Vision Lab, una organizaciones que promueve las ideas de comunidades locales para resolver problemas nacionales.

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Director and actor Orson Welles once said, “If you want a happy ending that depends, of course, on where you stop your story.”

Of course, the story of Occupy Wall Street and the movement it’s sparking across the nation (AND THE WORLD, 952 cities in 82 countries, among them: Brazil, Australia, England, Guatemala, Chile, Japan, Italy, Puerto Rico, China) is just beginning to be written. But those watching it unfold, especially those of us who are sympathetic to the movement, are eager to know how it might end.

Will politicians start paying more attention to people instead of profits? Will the “99%” persuade the “1%” to be more compassionate?

Will the protests spawn a new generation of engaged citizens, the “flower power” for the 21st century? If the occupations aren’t forcibly ended by authorities, how will they stay visible in our easily distracted society? And how will the protesters stay warm and dry?

Americans had become shockingly complacent in the face of outrageous inequality and injustice, seeming to defend the special rights of yacht-owning “job creators” while swallowing the notion that millions of our fellow citizens can be both working and poor.

Social movements spring up not to achieve narrow policy goals but to shift the broader public debate, mobilizing public will toward change. Polls show this movement’s message against corporate greed.

Even if the 99% movement — as it’s coming to be known in some quarters — fizzles in the coming months, historically it may be the spark that lights another flame that ultimately leads to change. Just as interest on a bank account multiplies and compounds over time, so does outrage and resistance.

Like any good story, the 99% movement is bound to have a cliffhanger, though it’s too soon to predict when or what it will be. But expect it to come in the form of a significant demand that, if achieved, would dramatically transform our politics and economy for the better.

Based on my conversations with participants at Occupy Wall Street, my sense is that the ultimate demand could be a radical reform to get money out of politics.

But even if ordinary Americans merely become more awake to the injustices of gaping inequality, if they now begin to fight back, then it won’t matter where the story ends.

The opinions expressed in this commentary are solely those of Sally Kohn. CNN Editor’s note: Sally Kohn is a strategist and political commentator. She is the founder and chief education officer of the Movement Vision Lab, a progressive grass-roots think tank that promotes the ideas of local communities to solve national problems, and a contributor to American Prospect magazine.


 

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¿Qué Come el Mundo? /What the World Eats?


Y hablando de Desarrollo (o Desarrollo Sostenible) les compartimos fotografías del libro titulado “Hungry Planet: what the world eats” (Planeta Hambriento: ¿Qué come el mundo?) de Peter Menzel y Faith D’Aluisio (2006) que nos ofrece imágenes muy dicientes al respecto, incluyendo el costo del mercado semanal en euros y en dólares de los EEUU.

And talking about Development (or Sustainable Development) we share with you the following photos of the book “Hungry Planet: What the World Eats” by Peter Menzel and Faith D’Aluisio (2006), which offer to us telling images:

Para más imágenes de click aquí Food_For_Thought_Around_the_World.411010

For more images click here Food_For_Thought_Around_the_World.411010

Otro enlace con más fotografías es:

http://www.time.com/time/photogallery/0,29307,1626519_1373664,00.html

More photos link:

http://www.time.com/time/photogallery/0,29307,1626519_1373664,00.html

 

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Análisis Críticos sobre Energía / Energy Critical Analysis


Nos complace compartirles que hemos abierto la nueva sección en mundoroto, sobre el tema de Energía desde los Estudios Críticos del “Desarrollo”, del “Desarrollo Sostenible” y otras acepciones.

El acceso, uso y distribución de los elementos, productos y procesos que son fuentes de energía –es un tema de importancia crucial para el futuro de la relación entre los seres humanos y el entorno natural– y está en el centro de las discusiones, propuestas y decisiones de las corporaciones transnacionales, los organismos internacionales y los gobiernos sobre las opciones de “desarrollo” o de otras formas posibles que buscan el bienestar de las sociedades humanas.

Los temas específicos en los que estaremos trabajando por ahora son:

  1. Análisis Críticos desde el campo de los Estudios del Desarrollo
  2. Información Básica Técnica para aquellos legos en la materia
  3. Documentos de las Organizaciones Internacionales
  4. Propuestas específicas alrededor del tema; y
  5. Las narrativas que provienen de algunas Empresas Transnacionales involucradas en el sector energético

Esta secciones se iran actualizando continuamente por lo que los invitamos a visitarlas con frecuencia.

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We are pleased to share with you the new page of Brokenworld on the theme of Energy from the critical “Development” studies (including “Sustainable Development”) perspective.

Access, use and distribution of the elements, products and processes that are sources of energy, are crucial issues for the future of the relationship between humans and the environment, and they are at the center of discussions, proposals and decisions of transnational corporations, international organizations and governments, regarding options for “development” or other possible ways to seek the welfare of human societies.

Specific topics we will be presently working on are:

  1. Critical Analysis from the Development Studies field
  2. Technical Information for those laymen on the topic
  3. Documents from International Organizations
  4. Practical Proposals on this issue, and
  5. Narratives that come from some Transnational Corporations involved in the energy sector

These sections will be updated continuously so we invite you to visit them often.

 

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