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Category Archives: Energía

Yasuní – En Contravía al Futuro


Otra “Experiencia Motivadora para un Mundo Mejor” (J. Krekeler – MISEREOR), que en esta ocasión se ubica en la zona selvática del Ecuador.

Yasuní

“Yasuní, un parque en una zona selvática apartada situada en la Amazonía ecuatoriana se ha convertido en icono internacional de la lucha ciudadana a favor de la vida, de la biodiversidad y de la naturaleza como sujeto de derecho, así consagrado en la constitución de Ecuador. El cambio logrado en el imaginario de la sociedad ecuatoriana es quizás aun muy inicial y reducido pero desafiando desde lo societal por vez primera el paradigma desarrollista preestablecido. YASunidos es un colectivo abierto de jóvenes  quienes se hicieron a esta tarea.

AMAZONÍA POR LA VIDA. El pilar fundamental de la economía de Ecuador es la explotación y venta de petróleo. Los yacimientos de este recurso fósil están situados en el oriente del país, región amazónica. En 2007, un grupo de organizaciones ecologistas y otras sociales, junto con muchos jóvenes de las ciudades retomaron la campaña Amazonía por la vida, una campaña que había nacido a fines de los 80, para denunciar los daños ocasionados por las operaciones de la empresa Texaco. Los planes de ampliar la frontera petrolera en la Amazonía y particularmente el ingreso de la industria extractivista al parque nacional Yasuní habían despertado la preocupación además de resistencia de la ciudadanía. El lugar del campo petrolero ITT, abreviatura para los sectores Ishipingo, Tambococha y Tiputini, en pleno parque alberga una alta biodiversidad, donde por kilómetro cuadrado se encuentran más especies de árboles como en todos los Estados Unidos. Al mismo tiempo viven pueblos indígenas en esta parte de la Amazonía (Kichwa o Naporuna, Waorani), algunos de ellos no contactados o en aislamiento voluntario (Tagaeri y Taromenane).

LOS INICIOS. Antonella Calle, que estudia comunicación y Patricio Chávez, que todo el mundo llama Pato son dos integrantes del movimiento ecologista de jóvenes YASunidos, nombre en alusión al Yasuní. ‘La iniciativa de dejar el petróleo en el subsuelo del Yasuní ha sido de la sociedad civil ecuatoriana. El gobierno del presidente Correa, en el marco de buscar iniciativas anti-sistémicas la asimiló’, explica Pato.” PARA ACCEDER AL TEXTO COMPLETO Yasuní – En Contravía al Futuro (No. 18)

 

 

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La Naturaleza Colonizada – Héctor Alimonda


La Naturaleza Colonizada – Ecología Política y Minería en América Latina (Coordinador: Héctor Alimonda, 2014)

 

naturaleza-colonizadaSu tabla de contenidos es

Presentación (Héctor Alimonda pp 11)

La colonialidad de la naturaleza. Una aproximación a la Ecología Política Latinoamericana. (Héctor Alimonda pp 21)

Lecturas de Ecología Política

Ecología Política de la globalidad y la diferencia (Arturo Escobar pp 61)

Suelo, Subsuelo y Vuelo: los previsibles desafíos ecopolíticos para la región amazónica colombiana (Germán Palacio Castañeda pp 93)

“Ese comunismo estéril en que vegetan”: el individualismo agrario frente a las formas ancestrales de propiedad y los usos tradicionales de la tierra (María Verónica Secreto pp 113)

Para una Ecología Política de la gran minería

Matéria, Espaço, Tempo e Globalização: o Caso de Carajás na Amazônia Brasileira (Stephen Bunker pp 127)

El auge de la Minería transnacional en América Latina. De la ecología política del neoliberalismo a la anatomía política del colonialismo (Horacio Machado Aráoz  pp 135)

Modelos de desarrollo, cuestión ambiental y giro eco-territorial (Maristella Svampa pp 181)

Testimonios de la resistencia anti-minería en el Perú

Minería y Territorio en el Perú: conflictos, resistencias y propuestas en tiempos de – globalización (Marco Arana – Tierra y Libertad pp 219)

Minería y Territorio en el Perú: casos, temas y propuestas (Mario Tabra (CONACAMI, Ayabaca); Juan Aste (asesor parlamentario) pp 223)

El escenario actual: tendencias, desafíos y posibilidades (José de Echave C. (CooperAcción); Miguel Palacín Quispe (CAOI/CONACAMI); Margarita Pérez (CONACAMI, San Mateo) pp 235)

Estudios de casos

El proyecto minero Potasio Río Colorado: conflicto socioambiental, impactos regionales y falta de integralidad en la evaluación ambiental (Lucrecia S. Wagner y Marcelo Giraud pp 257)

Minería, agroindustria y agricultura tradicional; conflictos socioambientales en el semiárido chileno, el caso de la comuna de Alto del Carmen (Pablo Romero pp 285)

Una lucha a “cielo abierto”. El caso del Frente Amplio Opositor a Minera San Xavier. (María Julieta Lamberti pp 303)

Para acceder al libro completo La naturaleza colonizada-Ecologia política y minería

 

 

 

 

 

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América Latina: Riqueza Privada, Pobreza Pública


Mientras continuamos con las cinco experiencias motivadoras restantes del “Almanaque del Futuro”, hoy les ofrecemos la copia completa del libro América Latina: Riqueza Privada, Pobreza Pública trabajo recopilado por CIDSE en alianza con ALAINET (América Latina en Movimiento) quien también identifica y analiza acciones de resistencia contra la alarmante expoliación de los elementos que nos ofrece la naturaleza.

CIDSE es una red de 16 organizaciones de desarrollo Católicas de Europa y América del Norte, que obran Riqueza Privadapor la justicia social y por los pobres.

En la presentación de esta publicación se afirma: “En un mundo altamente dependiente de los recursos minerales y de otras materias primas, el crecimiento de la demanda de dichos recursos en los últimos años ha acelerado el desarrollo de la industria extractiva.

La voraz competencia por recursos naturales limitados continúa representando una amenaza real para la seguridad humana, mientras aquellos países rebosantes de riquezas naturales siguen, paradójicamente, albergando la mayor pobreza.

Las transnacionales involucradas en actividades extractivas, llegan frecuentemente con innumerables ofrecimientos para mejorar el estándar de vida de las poblaciones: prometen construir escuelas, hospitales, carreteras, ofrecen empleo. Desgraciadamente, las poblaciones locales descubren, con demasiada frecuencia, que no todo lo que brilla es oro. En lugar de beneficiarse de sus recursos naturales, las comunidades locales experimentan cada vez más pobreza, pérdida de medios de vida, violentos conflictos, violaciones de derechos humanos, degradaciones medioambientales y corrupción.

Desde hace varios años, CIDSE mira con preocupación cómo empeoran las condiciones de vida de los más pobres en América Latina, en aquellas regiones donde se multiplican, precisamente, proyectos de la industria extractiva. CIDSE parte del principio de que los recursos naturales de un país pertenecen a sus CIDSEciudadanos y deben utilizarse en beneficio de aquellos, contando con su consentimiento previo, libre e informado. Por ende, tanto en América Latina, como en África y Asia, CIDSE apoya los esfuerzos de sus organizaciones copartes para atenuar los impactos negativos de la progresión de la industria extractiva, y proponer e implementar alternativas.

Así pues, CIDSE ha facilitado el intercambio, entre organizaciones de América Latina (Guatemala, Honduras, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia), de estrategias exitosas en su trabajo de incidencia para enfrentar el impacto de la progresión de la industria extractiva.” Para acceder a la publicación completa América Latina. Riqueza privada pobreza pública

 

 

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Dudas sin Consecuencias para la Realidad – Dr. Caspar Dohmen


Esta es la tercera entrega de la Agenda del Post-Crecimiento en Construcción

DUDAS SIN CONSECUENCIAS PARA LA REALIDAD
Partidos políticos en Alemania asumen la crítica al crecimiento sin convertirla en política
(Autor Dr. Caspar Dohmen, periodista con énfasis en economía y autor de libros, su último libro “Otto Moralverbraucher”)

AGENDA POST CRECIMIENTO EN CONSTRUCCIÓN
Desarrollo sostenible y equitativo sin la presión del crecimiento
(Dossier de Pan para el Mundo y MISEREOR, en cooperación con la revista WELT-SICHTEN, Dossier 3 – 2015, http://www.welt-sichten.org)
(Traducido por Jorge Krekeler, Moisés Bellota y Yazmin Madeleine Tolosa G.)

Desde la ciencia y los medios surgen voces que cuestionan el paradigma del crecimiento en nuestro sistema de economía. Las consecuencias del crecimiento son también tema para los partidos políticos. Pero en la cotidianidad política, conceptos en torno a la sociedad del post-crecimiento casi no se hacen escuchar.

Los políticos hablan con frecuencia de las consecuencias nocivas del crecimiento sin límites, alertando sobre los peligros colaterales como la pérdida de especies y de la biodiversidad o el cambio climático, pero en la búsqueda de soluciones para problemas actuales como el endeudamiento estatal, desempleo o envejecimiento de la sociedad, los mimos políticos conocen una sola receta: más crecimiento. Solo más allá de la vorágine diaria tratan aspectos en torno a una sociedad con menos o ningún crecimiento.

Green New DealEn los últimos años sí se dio un viraje en el pensamiento de muchos. Y esto se evidencia en los esfuerzos para redefinir una escala en torno al bienestar. “Crecimiento económico no es un propósito político” constata el informe final 2013 de la comisión Enquete parlamentaria alemana, analizando “Crecimiento, Bienestar y Calidad de Vida”. Los integrantes, más allá de su afiliación a partidos políticos coincidieron en que el crecimiento del PIB como indicador para incremento del bienestar societal es deficitario y debe ser reemplazado por una suerte de índice, agrupando una variedad de aspectos: desde participación y usufructo social, medida por situación de empleo, educación, salud y libertad; hasta la ecología, medida por indicadores en torno a los gases invernadero, nitrógeno y biodiversidad. Diferentes partidos (entre CDU/CSU y SPD) incorporaron esta idea en sus propuestas programáticas, es decir un sistema de monitoreo e información, comprensible y actualizado regularmente en torno a la calidad de vida en Alemania.

Promotores de la sociedad post-crecimiento como Niko Paech ven la necesidad que las personas cambien su estilo de vida, particularmente en los países industrializados, bajando su consumo: modestia y suficiencia son las palabras. Esta visión no aparece en la práctica política o solo de forma marginal. La conciliación entre economía y ecología está depositada como tarea pendiente para las innovaciones tecnológicas verdes, como “Green New Deal”, en alusión al New Deal, paquete de medidas y reformas del presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt en los años treinta, reaccionando ante la crisis económica mundial y desempleo masivo. Del Green New Deal empezaron a hablar intelectuales en los Estados Unidos a finales de los años noventa. Al poco tiempo incorporan otros este término en su lenguaje como por ejemplo el programa medioambiental UNEP, de las Naciones Unidas. Con industrias “verdes” se quiere estimular la economía, crear nuevos empleos y frenar el cambio climático. Un papel importante tienen aquí los conceptos de energía y consumo, enfocados en la descentralización.Caspar Dohmen

Un documento estratégico de la Fundación Heinrich Böll y del Worldwatch Institute, indica con referencia al Green New Deal: “Lo que necesitamos son cambios sustanciales y la predisposición de atrevernos a implementar enfoques y tecnologías fundamentalmente nuevas o distintas, sin optar por pasos intermedios”. Al momento de la publicación de este documento en 2009, la economía mundial afectada por la crisis financiera estaba en aprietos. Las expectativas de los autores que los gobiernos de los EE. UU. y de la Unión Europea utilicen sus paquetes gigantescos de estímulo de la coyuntura económica para empujar el Green New Deal no fueron cumplidas. Al contrario, los gobiernos seguían obedientes a la lógica de la “old economy”, Alemania por ejemplo con el “plan renovación” para automóviles.

El Green New Deal y Economía Verde
Para el partido verde de Alemania (Die Grünen) los desafíos a futuro son grandes programas de inversión pública con sensibilidad ecológica y nuevas formas de una economía solidaria. A mediano plazo será necesario reducir la dependencia de la economía en torno al crecimiento. “Necesitamos una transformación social-ecológica para convertir nuestro sistema de economía, basado en el carbono en una economía sostenible y de bajo consumo de recursos”, menciona el programa del partido para las últimas elecciones federales. Hay que regular más los mercados, estableciendo estándares ecológicos y sociales vinculantes.

El Partido Social-Demócrata (SPD) apuesta también a la economía verde, con la esperanza que de esta forma la plaza manufacturera Alemana se fortalezca. También hay la expectativa de desacoplar el crecimiento de la economía del consumo de recursos. Si se lograse esto -hasta ahora no se ha podido- sería una respuesta aceptable al apremiante problema de la finitud de los recursos. Los socialdemócratas agendaron propuestas por parte del Denkwerk, conformado por políticos de los Verdes y Socialdemócratas y del espectro sindical, con sus ramas de metalurgia y química. Una de estas propuestas es la idea de un nuevo cuadrilátero mágico como brújula para la futura política económica, en 1967 se creó la ley de estabilidad y crecimiento, atendiendo el cuadrilátero de estabilidad de precios, empleo, equilibrio en el balance comercial exterior y crecimiento económico continuo y acertado. Han pasado dos generaciones y ahora surge la idea de reemplazar esta ley por una ley de estabilidad y bienestar, con las dimensiones de una sostenibilidad económica, social y ecológica. Pero el partido socialdemócrata se retrata como partido clásico de trabajadores (industriales), subrayando esta línea por su actual política de carbono. Formando parte de la comisión Enquete, el partido apoyó aun la petición para una transformación ecológica social pero en su último programa electoral ya no se hablaba del tema.

El partido de la izquierda (Die Linken) reclama ser el partido de la transformación ecológica-social de la sociedad, buscando un socialismo democrático, liberal, ecológico y sabroso. Su programa electoral: “La inminente catástrofe climática, el rápido agotamiento de muchos recursos naturales y la acelerada destrucción de la biodiversidad por un lado, y la escisión de las sociedades en ganadores y perdedores de la globalización neoliberal, con un notorio consumo lujoso y creciente hambre por el otro son las dos caras de la medalla. Los retos, entre social y ecológico solo permiten soluciones compartidas”. El programa ofrece algunos aspectos de relevancia para un concepto en torno a la sociedad post-crecimiento como la focalización en circuitos económicos regionales, o una cultura de debate democrático para definir la forma o sistema de economía más amigable al servicio de la humanidad y del planeta. Los Linken despiertan muchas expectativas desde sus propuestas programáticas pero a nivel federal y nacional el partido aun no ha tenido oportunidad de probar en la práctica sus planteamientos.

El economista conservador Meinard Miegel pronostica para zonas como la Unión Europea tasas de crecimiento muy moderadas y escenarios de crecimiento cero, a pesar de muchos esfuerzos. Contrariamente a las opiniones de algunos expertos, en los conceptos para el futuro de los partidos demócrata-cristiano y social-cristiano (CDU/CSU), el crecimiento económico será indispensable por ejemplo para generar nuevos empleos, garantizar estabilidad y paz social y poner en orden las finanzas fiscales; pero se admite la necesidad de lograr un crecimiento económico orientado a la sostenibilidad. Sus propuestas para implementar ésta iniciativa son ciencia pura de la economía de mercado y de la esfera tecnológica. Un ejemplo es la gran apuesta al instrumento del mercado de certificados de carbono a nivel de la Unión Europea. Debido a una sobreoferta de certificados el sistema funciona con muchos problemas. Estudiando los programas electorales de estos partidos no se encuentra aspectos en torno al tema de una sociedad de post-crecimiento.

Conclusión
Para los partidos el tema de la visión de una sociedad con significativamente menos o sin ningún crecimiento de la economía es de muy poca relevancia. Tomando en cuenta la magnitud de la amenaza que exige respuestas políticas colectivas, el contraste es grande.

(Imágenes tomadas de http://www.greenpartywatch.org; y http://www.amazon.co.uk)

 

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Informe Planeta Vivo – 2014


Hoy les ofrecemos el resumen en castellano del INFORME PLANETA VIVO (2014), publicado por la WWF.

Planeta Vivo 1

Uno de sus apartado dice:

ESPECIES Y ESPACIOS,
PERSONAS Y LUGARES
Nuestras sociedades y economías dependen de un planeta saludable. El desarrollo sostenible ha sido una prioridad en la agenda internacional durante más de un cuarto de siglo. Las personas hablan seriamente de las dimensiones ambientales, sociales y económicas del desarrollo. Sin embargo, seguimos aumentando el componente económico, a un costo muy alto para el componente ambiental. Nos estamos arriesgando a socavar las ganancias sociales y económicas al no apreciar nuestra dependencia fundamental en los sistemas ecológicos. La sostenibilidad social y económica sólo es posible en un planeta saludable.

Los ecosistemas sostienen las sociedades que crean las economías. Lo inverso no funciona. Aunque los seresPlaneta Vivo 2 humanos son un producto del mundo natural, nos hemos convertido en la fuerza más dominante que da forma a los sistemas ecológico y biofísico; al hacerlo, no sólo amenazamos nuestra salud, prosperidad y bienestar, sino nuestro futuro. El Informe Planeta Vivo® 2014 revela también los efectos de la presión que estamos ejerciendo sobre el planeta. Explora las implicaciones para la sociedad. Resalta la importancia de las elecciones que hagamos y los pasos que tomemos para garantizar que el planeta vivo pueda continuar soportándonos a todos, ahora y a las
generaciones venideras.

Para acceder al resumen completo de click Informe Planeta Vivo (2014) Resumen

(Imágenes tomadas de http://www.wwf.org.mx y de http://www.esturirafi.com)

 

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Basic Criticism to an “Ecomodernist Manifesto”


This post was taken from Resilience.org (Mayo 6, 2015) http://www.resilience.org/stories/2015-05-06/a-degrowth-response-to-an-ecomodernist-manifesto

A Degrowth Response to an Ecomodernist Manifesto

Jeremy Caradonna et al.

A group known as the “ecomodernists,” which includes prominent environmental thinkers and development specialists such as Ted Nordhaus, Michael Shellenberger, Stewart Brand, David Keith,and Joyashree Roy has recently published a statement of principles called An Ecomodernist Manifesto (2015). Many of the authors of the Manifesto are connected to an influential think tank called The Breakthrough Institute.

The Manifesto is an attempt to lay out the basic message of ecomodernism, which is an approach to development that emphasizes the roles of technology and economic growth in meeting the world’s social, economic, and ecological challenges. The ecomodernists “reject” the idea “that human societies must harmonize with nature to avoid economic and ecological collapse,” and instead argue that what is needed is a reliance on technologies, from nuclear power to carbon capture and storage, that allow for a “decoupling [of] human development from environmental impacts.”

The Manifesto has already received strong criticism from an array of commentators, but none of these assessments has yet critiqued it from the perspective of “degrowth,” which is an approach that sees the transit ion to sustainability occurring through less environmentally impactful economic activities and a voluntary contraction of material throughput of the economy, to reduce humanity’s aggregate resource demands on the biosphere. From a degrowth perspective, technology is not viewed as a magical savior since many technologies actually accelerate environmental decline.

DegrowthWith these disagreements in mind, a group of over fifteen researchers from the degrowth scholarship community has written a detailed refutation of the Ecomodernist Manifesto which can be read here: Criticisms to An Ecomodernist Manifesto

The following is a summary of the seven main points made by the authors of this critique:

1.The Manifesto assumes that growth is a given. The ecological economists associated with degrowth assume that growth is not a given, and that population growth, inequalities, and the decline of cheap and abundant fossil fuels, which spurred the unprecedented growth of the global economy over the past century, means that the limits to growth are either being reached or will be reached in the very near future. The ecomodernists, by contrast, scoff at the idea of limits to growth, arguing that technology will always find a way to overcome those limits. Graham Turner, Ugo Bardi, and numerous others have shown through empirical research that many of the modeled scenarios, and the fundamental thesis, of the Club of Rome remain as relevant as ever—that is, that the human endeavor is bumping up against natural limits. Richard Heinberg has shown that theproduction of conventional oil, natural gas, and heavy oil all peaked around 2010, despite, but also due to, continued global reliance on fossil fuels, which still make up over 80% of the world’s primary source of energy. The history of industrialism to date suggests that more growth will be coupled with increasing environmental costs. Thus the Manifesto does nothing to question and rethink the growth fetish that has preoccupied (and negatively impacted) the world since at least the 1940s.

2. Ecomodernists believe in the myth of decoupling growth from impacts. Long the fantasy of neoclassical economists, industrialists, and many futurists decoupling is the idea that one can have more of the “good stuff” (economic growth, increased population, more consumption) without any of the “bad stuff” (declines in energy stocks, environmental degradation, pollution, and so forth). Yet to date, there has been no known society that has simultaneously expanded economic activity while reducing absolute energy consumption and environmental impacts. In terms of carbon-dioxide emissions, the only periods over the past century in which global or regional emissions have actually declined absolutely have occurred during periods of decreased economic activity (usually a political crisis, war, or a recession). While it is true that many countries have reduced their carbon intensity in recent decades, meaning that they get more bang for their energy buck, efforts to decouple GDP-growth from environmental degradation through technological innovations and renewable energies have failed to achieve the absolute emissions reductions and reductions in aggregate environmental impacts necessary for a livable planet. In short, absolute decoupling hasnot occurred and has not solved our problems.

degrowth escape3.Is technology the problem or the solution? The ecomodernists cannot decide. The Manifesto is open and honest about the impact that modern technologies have had on the natural world, and especially emissions from fossil-fueled machines. However, as an act of desperation, the ecomodernists retreat to the belief that risky, costly, and underachieving technologies, such as nuclear power and carbon capture and storage, will solve the climate crisis and energize the sustainable society of the future. The reality, however, is that nuclear power provides less than 6 percent of the world’s energy needs while creating long-term storage nightmares and present-day environmental hazards. We cite Chernobyl and Fukushima as obvious examples. From the point of view of degrowth, more technology is not (necessarily) the solution. The energy crisis can be addressed only by reductions in throughput, economic activity, and consumption, which could then (and only then) create the possibility of powering global society via renewables.

4. Ecomodernism is not very “eco.” Ecomodernism violates everything we know about ecosystems, energy, population, and natural resources. Fatally, it ignores the lessons of ecology and thermodynamics, which teach us that species (and societies) have natural limits to growth. The ecomodernists, by contrast, brazenly claim that the limits to growth is a myth, and that human population and the economy could continue to grow almost indefinitely. Moreover, the ecomodernists ignore or downplay many of the ecological ramifications of growth. The Manifesto has nothing to say about the impacts of conventional farming, monoculture, pesticide-resistant insects, GMOs, and the increasing privatization of seeds and genetic material. It is silent on the decline of global fisheries or the accumulation of microplastic pollution in the oceans, reductions in biodiversity, threats to ecosystem services, and the extinction of species. Nor does it really question our reliance on fossil fuels. It does argue that societies need to “decarbonize,” but the Manifesto also tacitly supports coal, oil and natural gas by advocating for carbon capture and storage. Far from being an ecological statement of principles, the Manifesto merely rehashes the naïve belief that technology will save us and that human ingenuity can never fail. One fears, too, that the ecomodernists support geoengineering.

5.The Manifesto has a narrow, inaccurate, and whitewashed view of both “modernity” and “development.” The degrowth 2Manifesto’s assertions rest on the belief that industrialized modernity has been an undivided blessing. Those who support degrowth have a more complex view of history since the 18th century. The “progress” of modernity has come at a heavy cost, and is more of a mixed blessing. The ecomodernists do not acknowledge that growth in greenhouse gas emissions parallels the development of industry. The core assumption is that “development” has only one true definition, and that is to “modernize” along the lines of the already industrialized countries. The hugely destructive development path of European and Neo-European societies is the measuring stick of Progress.

6.Ecomodernism is condescending toward pre-industrial, agrarian, non-industrialized societies, and the Global South.The issue of condescension is particularly stark in the Manifesto. There is not a word about religion, spirituality, or indigenous ecological practices, even though the authors throw a bone to the “cultural preferences” for development. Pre-industrial and indigenous peoples are seen as backwards and undeveloped. The authors go so far as to say that humans need to be “liberated” from agricultural labor, as though the production of food, and small-scale farming, were not inherent goods. There is no adoration for simple living, the small scale, or bottom up approaches to development.

7. The Manifesto suffers from factual errors and misleading statements. The Manifesto is particularly greenwashed when it comes to global deforestation rates. It suggests that there is currently a “net reforestation” occurring at the international scale, which contradicts the 2014 Millennium Development Report that shows that afforestation and reforestation have, in fact, slowed deforestation rates, but that the world still suffered a net loss of forested land between 2000 and 2010 by many millions of hectares. Research by the United Nations Food and Agriculture Organization and the World Wide Fund for Nature confirms the reality of net forest losses. Further, the Manifesto makes dubious claims about net reductions in “servitude” over the past few centuries, and the role played by pre-historical native peoples in driving the megafauna to extinction.

In sum, the ecomodernists provide neither a very inspiring blueprint for future development strategies nor much in the way of solutions to our environmental and energy woes.The full critique document was authored and endorsed by Jeremy Caradonna, Iris Borowy, Tom Green, Peter A. Victor, Maurie Cohen, Andrew Gow, Anna Ignatyeva, Matthias Schmelzer, PhilipVergragt, Josefin Wangel, Jessica Dempsey, Robert Orzanna, Sylvia Lorek, Julian Axmann, RobDuncan, Richard B. Norgaard, Halina S. Brown, Richard HeinbergRead the full document A Degrowth Response to an Ecomodernist Manifesto.This summary was originally published by Resilience.org, part of Post Carbon Institute’s Resilience program dedicated to building resilient communities as we transition away from fossil fuels

(Images taken from http://www.slate.com and http://www.ieet.org)

 

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Territorios y Recursos Naturales – El Saqueo vs el Buen Vivir


Editado y publicado, en el año 2008, por Broederlijk Delen y la Agencia Latinoamericana de Información (ALAI) el libro Territorios y Recursos Naturales: El Saqueo vs el Buen Vivir es una compilación de escritos de varios estudiosos, que abordan el análisis de los conflictos socio-ambientales desde la perspectiva de los discursos críticos al Desarrollo. Entre ellos están Marco Arana, Rodolfo Pocop, Hildebrando Vélez, Aurora Donoso, Alexandra Almeida, Lucio Cuenca, Rubén Cuba, Jürgen Schuldt, Alberto Acosta, Elizabeth Bravo y muchos y muchas otras. Los y las animamos a explorarlo!

saqueo vs buen vivir

Para acceder al texto completo El saqueo vs el Buen Vivir

 

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