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Category Archives: Postdevelopment

Vivir con Menos – Consumo Colaborativo (Alberto Cañigueral)


vivir_mejor_con_menos_smallAlberto Cañigueral, nacido en Barcelona, y principal difusor del Consumo Colaborativo afirma en su publicación VIVIVR CON MENOS – DESCRUBE LAS VENTAJAS DE LA NUEVA ECONOMÍA COLABORATIVA: “Evidentemente yo no he sido ni mucho menos el primero enentrar a reflexionar sobre los peligros y problemas del hiperconsumo. Prueba de ello es que al poco de regresar a Barcelona cayó en mis manos un libro llamado Lo pequeño es hermoso , escrito en 1973. El autor, E.F. Schumacher, ya advertía acerca de los riesgos de una sociedad distorsionada por el culto al crecimiento desmedido y a la acumulación de bienes materiales.

Sus palabras resuenan con una fuerza inusitada al cabo de más cuarenta años:

«El desarrollo de la producción y la adquisición de riqueza personal son los fines supremos del mundo moderno.»

«No hay virtud en maximizar el consumo, necesitamos maximizar la satisfacción.»

«Los economistas ignoran sistemáticamente la dependencia del hombre del mundo natural.»

«Cualquier cosa que se descubra que es un impedimento al crecimiento económico es una cosa vergonzosa, y si la gente se aferra a ella se le tilda de saboteadora o estúpida.»

El autor ya apuntaba lo miope que resulta medir el progreso de un país en función de su producto interior bruto (PIB), un indicador que pone todo su foco en calcular el incremento de la producción y la compraventa de bienes y servicios, a la vez que ignora de manera sistemática el bienestar real de los ciudadanos. El gran problema es que luego usamos el PIB para el desarrollo de las leyes y las políticas económicas. Recientemente hay quien incluso ha defendido que la crisis económica en la que estamos inmersos ha sido una «crisis de medida»,porque hemos puesto toda nuestra atención en el PIB y nos hemos olvidado de las cosas realmente importantes.” (Pag. 7) Click aquí para acceder al texto completo Vivir Mejor con Menos – Economía Colaborativa

 

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Agroecología Campesina para la Soberanía Alimentaria – La Vía Campesina


Cuaderno No. 7 LVCLa Vía Campesina se complace en presentar el cuaderno de estudio número 7: “Agroecología Campesina para la Soberanía Alimentaria y la Madre Tierra, experiencias de La Vía Campesina” es cual es fruto de la construcción colectiva de las diversas organizaciones en las distintas regiones como África, América, Europa, Asia, que hacen parte de nuestro movimiento alrededor del mundo, quienes desde sus territorios plasmaron en 10 artículos sus experiencias en torno a la formación en agroecología, en la organización, en la producción y en la comercialización de alimentos sanos. Este conjunto de experiencias representan un proceso dinámico de prácticas y generación de conocimientos, tanto para formación al interior de nuestro movimiento, como para el intercambio de saberes y el diálogo campo-ciudad.

Además, este cuaderno busca visibilizar a la Soberanía Alimentaria desde su práctica para la incidencia política, que genere espacios de reflexión, con instancias académicas, políticas, aliados y amigos. Proponemos a la Agroecología Campesina como un modo de producción para el campo, donde la Soberanía Alimentaria se constituye en un principio de vida.

Año: Noviembre 2015

Para descargar el texto completo click Agroecología Campesina (Español  y también disponible en Francés e Inglés)

La Via Campesina is pleased to present study booklet number 7: Peasant Agroecology for Food Sovereignty and Mother Earth, experiences of La Via Campesina, which is the result of the collective efforts of various organizations from diverse regions including Africa, America, Europe and Asia. These groups make up part of our worldwide movement. From their distinct territories they shaped their experiences in agroecology training, organizing, production and marketing of healthy foods into 10 articles. This set of experiences represents a dynamic range of practices and knowledge, both for training within our movement and as a mechanism for additional knowledge exchange and rural-city dialogue.

This book also seeks to provide visibility of advocacy for Food Sovereignty which creates space for reflection, with examples from academic institutions, political allies and friends. We propose Peasant Agroecology as a way of production for rural communities, where Food Sovereignty constitutes a principle of life. Full text available here Peasant Agroecology

Enlace de la Via Campesina viacampesina.org

 

 

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Dudas sin Consecuencias para la Realidad – Dr. Caspar Dohmen


Esta es la tercera entrega de la Agenda del Post-Crecimiento en Construcción

DUDAS SIN CONSECUENCIAS PARA LA REALIDAD
Partidos políticos en Alemania asumen la crítica al crecimiento sin convertirla en política
(Autor Dr. Caspar Dohmen, periodista con énfasis en economía y autor de libros, su último libro “Otto Moralverbraucher”)

AGENDA POST CRECIMIENTO EN CONSTRUCCIÓN
Desarrollo sostenible y equitativo sin la presión del crecimiento
(Dossier de Pan para el Mundo y MISEREOR, en cooperación con la revista WELT-SICHTEN, Dossier 3 – 2015, http://www.welt-sichten.org)
(Traducido por Jorge Krekeler, Moisés Bellota y Yazmin Madeleine Tolosa G.)

Desde la ciencia y los medios surgen voces que cuestionan el paradigma del crecimiento en nuestro sistema de economía. Las consecuencias del crecimiento son también tema para los partidos políticos. Pero en la cotidianidad política, conceptos en torno a la sociedad del post-crecimiento casi no se hacen escuchar.

Los políticos hablan con frecuencia de las consecuencias nocivas del crecimiento sin límites, alertando sobre los peligros colaterales como la pérdida de especies y de la biodiversidad o el cambio climático, pero en la búsqueda de soluciones para problemas actuales como el endeudamiento estatal, desempleo o envejecimiento de la sociedad, los mimos políticos conocen una sola receta: más crecimiento. Solo más allá de la vorágine diaria tratan aspectos en torno a una sociedad con menos o ningún crecimiento.

Green New DealEn los últimos años sí se dio un viraje en el pensamiento de muchos. Y esto se evidencia en los esfuerzos para redefinir una escala en torno al bienestar. “Crecimiento económico no es un propósito político” constata el informe final 2013 de la comisión Enquete parlamentaria alemana, analizando “Crecimiento, Bienestar y Calidad de Vida”. Los integrantes, más allá de su afiliación a partidos políticos coincidieron en que el crecimiento del PIB como indicador para incremento del bienestar societal es deficitario y debe ser reemplazado por una suerte de índice, agrupando una variedad de aspectos: desde participación y usufructo social, medida por situación de empleo, educación, salud y libertad; hasta la ecología, medida por indicadores en torno a los gases invernadero, nitrógeno y biodiversidad. Diferentes partidos (entre CDU/CSU y SPD) incorporaron esta idea en sus propuestas programáticas, es decir un sistema de monitoreo e información, comprensible y actualizado regularmente en torno a la calidad de vida en Alemania.

Promotores de la sociedad post-crecimiento como Niko Paech ven la necesidad que las personas cambien su estilo de vida, particularmente en los países industrializados, bajando su consumo: modestia y suficiencia son las palabras. Esta visión no aparece en la práctica política o solo de forma marginal. La conciliación entre economía y ecología está depositada como tarea pendiente para las innovaciones tecnológicas verdes, como “Green New Deal”, en alusión al New Deal, paquete de medidas y reformas del presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt en los años treinta, reaccionando ante la crisis económica mundial y desempleo masivo. Del Green New Deal empezaron a hablar intelectuales en los Estados Unidos a finales de los años noventa. Al poco tiempo incorporan otros este término en su lenguaje como por ejemplo el programa medioambiental UNEP, de las Naciones Unidas. Con industrias “verdes” se quiere estimular la economía, crear nuevos empleos y frenar el cambio climático. Un papel importante tienen aquí los conceptos de energía y consumo, enfocados en la descentralización.Caspar Dohmen

Un documento estratégico de la Fundación Heinrich Böll y del Worldwatch Institute, indica con referencia al Green New Deal: “Lo que necesitamos son cambios sustanciales y la predisposición de atrevernos a implementar enfoques y tecnologías fundamentalmente nuevas o distintas, sin optar por pasos intermedios”. Al momento de la publicación de este documento en 2009, la economía mundial afectada por la crisis financiera estaba en aprietos. Las expectativas de los autores que los gobiernos de los EE. UU. y de la Unión Europea utilicen sus paquetes gigantescos de estímulo de la coyuntura económica para empujar el Green New Deal no fueron cumplidas. Al contrario, los gobiernos seguían obedientes a la lógica de la “old economy”, Alemania por ejemplo con el “plan renovación” para automóviles.

El Green New Deal y Economía Verde
Para el partido verde de Alemania (Die Grünen) los desafíos a futuro son grandes programas de inversión pública con sensibilidad ecológica y nuevas formas de una economía solidaria. A mediano plazo será necesario reducir la dependencia de la economía en torno al crecimiento. “Necesitamos una transformación social-ecológica para convertir nuestro sistema de economía, basado en el carbono en una economía sostenible y de bajo consumo de recursos”, menciona el programa del partido para las últimas elecciones federales. Hay que regular más los mercados, estableciendo estándares ecológicos y sociales vinculantes.

El Partido Social-Demócrata (SPD) apuesta también a la economía verde, con la esperanza que de esta forma la plaza manufacturera Alemana se fortalezca. También hay la expectativa de desacoplar el crecimiento de la economía del consumo de recursos. Si se lograse esto -hasta ahora no se ha podido- sería una respuesta aceptable al apremiante problema de la finitud de los recursos. Los socialdemócratas agendaron propuestas por parte del Denkwerk, conformado por políticos de los Verdes y Socialdemócratas y del espectro sindical, con sus ramas de metalurgia y química. Una de estas propuestas es la idea de un nuevo cuadrilátero mágico como brújula para la futura política económica, en 1967 se creó la ley de estabilidad y crecimiento, atendiendo el cuadrilátero de estabilidad de precios, empleo, equilibrio en el balance comercial exterior y crecimiento económico continuo y acertado. Han pasado dos generaciones y ahora surge la idea de reemplazar esta ley por una ley de estabilidad y bienestar, con las dimensiones de una sostenibilidad económica, social y ecológica. Pero el partido socialdemócrata se retrata como partido clásico de trabajadores (industriales), subrayando esta línea por su actual política de carbono. Formando parte de la comisión Enquete, el partido apoyó aun la petición para una transformación ecológica social pero en su último programa electoral ya no se hablaba del tema.

El partido de la izquierda (Die Linken) reclama ser el partido de la transformación ecológica-social de la sociedad, buscando un socialismo democrático, liberal, ecológico y sabroso. Su programa electoral: “La inminente catástrofe climática, el rápido agotamiento de muchos recursos naturales y la acelerada destrucción de la biodiversidad por un lado, y la escisión de las sociedades en ganadores y perdedores de la globalización neoliberal, con un notorio consumo lujoso y creciente hambre por el otro son las dos caras de la medalla. Los retos, entre social y ecológico solo permiten soluciones compartidas”. El programa ofrece algunos aspectos de relevancia para un concepto en torno a la sociedad post-crecimiento como la focalización en circuitos económicos regionales, o una cultura de debate democrático para definir la forma o sistema de economía más amigable al servicio de la humanidad y del planeta. Los Linken despiertan muchas expectativas desde sus propuestas programáticas pero a nivel federal y nacional el partido aun no ha tenido oportunidad de probar en la práctica sus planteamientos.

El economista conservador Meinard Miegel pronostica para zonas como la Unión Europea tasas de crecimiento muy moderadas y escenarios de crecimiento cero, a pesar de muchos esfuerzos. Contrariamente a las opiniones de algunos expertos, en los conceptos para el futuro de los partidos demócrata-cristiano y social-cristiano (CDU/CSU), el crecimiento económico será indispensable por ejemplo para generar nuevos empleos, garantizar estabilidad y paz social y poner en orden las finanzas fiscales; pero se admite la necesidad de lograr un crecimiento económico orientado a la sostenibilidad. Sus propuestas para implementar ésta iniciativa son ciencia pura de la economía de mercado y de la esfera tecnológica. Un ejemplo es la gran apuesta al instrumento del mercado de certificados de carbono a nivel de la Unión Europea. Debido a una sobreoferta de certificados el sistema funciona con muchos problemas. Estudiando los programas electorales de estos partidos no se encuentra aspectos en torno al tema de una sociedad de post-crecimiento.

Conclusión
Para los partidos el tema de la visión de una sociedad con significativamente menos o sin ningún crecimiento de la economía es de muy poca relevancia. Tomando en cuenta la magnitud de la amenaza que exige respuestas políticas colectivas, el contraste es grande.

(Imágenes tomadas de http://www.greenpartywatch.org; y http://www.amazon.co.uk)

 

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Basic Criticism to an “Ecomodernist Manifesto”


This post was taken from Resilience.org (Mayo 6, 2015) http://www.resilience.org/stories/2015-05-06/a-degrowth-response-to-an-ecomodernist-manifesto

A Degrowth Response to an Ecomodernist Manifesto

Jeremy Caradonna et al.

A group known as the “ecomodernists,” which includes prominent environmental thinkers and development specialists such as Ted Nordhaus, Michael Shellenberger, Stewart Brand, David Keith,and Joyashree Roy has recently published a statement of principles called An Ecomodernist Manifesto (2015). Many of the authors of the Manifesto are connected to an influential think tank called The Breakthrough Institute.

The Manifesto is an attempt to lay out the basic message of ecomodernism, which is an approach to development that emphasizes the roles of technology and economic growth in meeting the world’s social, economic, and ecological challenges. The ecomodernists “reject” the idea “that human societies must harmonize with nature to avoid economic and ecological collapse,” and instead argue that what is needed is a reliance on technologies, from nuclear power to carbon capture and storage, that allow for a “decoupling [of] human development from environmental impacts.”

The Manifesto has already received strong criticism from an array of commentators, but none of these assessments has yet critiqued it from the perspective of “degrowth,” which is an approach that sees the transit ion to sustainability occurring through less environmentally impactful economic activities and a voluntary contraction of material throughput of the economy, to reduce humanity’s aggregate resource demands on the biosphere. From a degrowth perspective, technology is not viewed as a magical savior since many technologies actually accelerate environmental decline.

DegrowthWith these disagreements in mind, a group of over fifteen researchers from the degrowth scholarship community has written a detailed refutation of the Ecomodernist Manifesto which can be read here: Criticisms to An Ecomodernist Manifesto

The following is a summary of the seven main points made by the authors of this critique:

1.The Manifesto assumes that growth is a given. The ecological economists associated with degrowth assume that growth is not a given, and that population growth, inequalities, and the decline of cheap and abundant fossil fuels, which spurred the unprecedented growth of the global economy over the past century, means that the limits to growth are either being reached or will be reached in the very near future. The ecomodernists, by contrast, scoff at the idea of limits to growth, arguing that technology will always find a way to overcome those limits. Graham Turner, Ugo Bardi, and numerous others have shown through empirical research that many of the modeled scenarios, and the fundamental thesis, of the Club of Rome remain as relevant as ever—that is, that the human endeavor is bumping up against natural limits. Richard Heinberg has shown that theproduction of conventional oil, natural gas, and heavy oil all peaked around 2010, despite, but also due to, continued global reliance on fossil fuels, which still make up over 80% of the world’s primary source of energy. The history of industrialism to date suggests that more growth will be coupled with increasing environmental costs. Thus the Manifesto does nothing to question and rethink the growth fetish that has preoccupied (and negatively impacted) the world since at least the 1940s.

2. Ecomodernists believe in the myth of decoupling growth from impacts. Long the fantasy of neoclassical economists, industrialists, and many futurists decoupling is the idea that one can have more of the “good stuff” (economic growth, increased population, more consumption) without any of the “bad stuff” (declines in energy stocks, environmental degradation, pollution, and so forth). Yet to date, there has been no known society that has simultaneously expanded economic activity while reducing absolute energy consumption and environmental impacts. In terms of carbon-dioxide emissions, the only periods over the past century in which global or regional emissions have actually declined absolutely have occurred during periods of decreased economic activity (usually a political crisis, war, or a recession). While it is true that many countries have reduced their carbon intensity in recent decades, meaning that they get more bang for their energy buck, efforts to decouple GDP-growth from environmental degradation through technological innovations and renewable energies have failed to achieve the absolute emissions reductions and reductions in aggregate environmental impacts necessary for a livable planet. In short, absolute decoupling hasnot occurred and has not solved our problems.

degrowth escape3.Is technology the problem or the solution? The ecomodernists cannot decide. The Manifesto is open and honest about the impact that modern technologies have had on the natural world, and especially emissions from fossil-fueled machines. However, as an act of desperation, the ecomodernists retreat to the belief that risky, costly, and underachieving technologies, such as nuclear power and carbon capture and storage, will solve the climate crisis and energize the sustainable society of the future. The reality, however, is that nuclear power provides less than 6 percent of the world’s energy needs while creating long-term storage nightmares and present-day environmental hazards. We cite Chernobyl and Fukushima as obvious examples. From the point of view of degrowth, more technology is not (necessarily) the solution. The energy crisis can be addressed only by reductions in throughput, economic activity, and consumption, which could then (and only then) create the possibility of powering global society via renewables.

4. Ecomodernism is not very “eco.” Ecomodernism violates everything we know about ecosystems, energy, population, and natural resources. Fatally, it ignores the lessons of ecology and thermodynamics, which teach us that species (and societies) have natural limits to growth. The ecomodernists, by contrast, brazenly claim that the limits to growth is a myth, and that human population and the economy could continue to grow almost indefinitely. Moreover, the ecomodernists ignore or downplay many of the ecological ramifications of growth. The Manifesto has nothing to say about the impacts of conventional farming, monoculture, pesticide-resistant insects, GMOs, and the increasing privatization of seeds and genetic material. It is silent on the decline of global fisheries or the accumulation of microplastic pollution in the oceans, reductions in biodiversity, threats to ecosystem services, and the extinction of species. Nor does it really question our reliance on fossil fuels. It does argue that societies need to “decarbonize,” but the Manifesto also tacitly supports coal, oil and natural gas by advocating for carbon capture and storage. Far from being an ecological statement of principles, the Manifesto merely rehashes the naïve belief that technology will save us and that human ingenuity can never fail. One fears, too, that the ecomodernists support geoengineering.

5.The Manifesto has a narrow, inaccurate, and whitewashed view of both “modernity” and “development.” The degrowth 2Manifesto’s assertions rest on the belief that industrialized modernity has been an undivided blessing. Those who support degrowth have a more complex view of history since the 18th century. The “progress” of modernity has come at a heavy cost, and is more of a mixed blessing. The ecomodernists do not acknowledge that growth in greenhouse gas emissions parallels the development of industry. The core assumption is that “development” has only one true definition, and that is to “modernize” along the lines of the already industrialized countries. The hugely destructive development path of European and Neo-European societies is the measuring stick of Progress.

6.Ecomodernism is condescending toward pre-industrial, agrarian, non-industrialized societies, and the Global South.The issue of condescension is particularly stark in the Manifesto. There is not a word about religion, spirituality, or indigenous ecological practices, even though the authors throw a bone to the “cultural preferences” for development. Pre-industrial and indigenous peoples are seen as backwards and undeveloped. The authors go so far as to say that humans need to be “liberated” from agricultural labor, as though the production of food, and small-scale farming, were not inherent goods. There is no adoration for simple living, the small scale, or bottom up approaches to development.

7. The Manifesto suffers from factual errors and misleading statements. The Manifesto is particularly greenwashed when it comes to global deforestation rates. It suggests that there is currently a “net reforestation” occurring at the international scale, which contradicts the 2014 Millennium Development Report that shows that afforestation and reforestation have, in fact, slowed deforestation rates, but that the world still suffered a net loss of forested land between 2000 and 2010 by many millions of hectares. Research by the United Nations Food and Agriculture Organization and the World Wide Fund for Nature confirms the reality of net forest losses. Further, the Manifesto makes dubious claims about net reductions in “servitude” over the past few centuries, and the role played by pre-historical native peoples in driving the megafauna to extinction.

In sum, the ecomodernists provide neither a very inspiring blueprint for future development strategies nor much in the way of solutions to our environmental and energy woes.The full critique document was authored and endorsed by Jeremy Caradonna, Iris Borowy, Tom Green, Peter A. Victor, Maurie Cohen, Andrew Gow, Anna Ignatyeva, Matthias Schmelzer, PhilipVergragt, Josefin Wangel, Jessica Dempsey, Robert Orzanna, Sylvia Lorek, Julian Axmann, RobDuncan, Richard B. Norgaard, Halina S. Brown, Richard HeinbergRead the full document A Degrowth Response to an Ecomodernist Manifesto.This summary was originally published by Resilience.org, part of Post Carbon Institute’s Resilience program dedicated to building resilient communities as we transition away from fossil fuels

(Images taken from http://www.slate.com and http://www.ieet.org)

 

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Proyecto en Transición: la Sociedad del Post-crecimiento – Stoll, G. y Tuschen, S.


misereorA partir de hoy le estaremos compartiendo, como primicia las versiones en castellano y en inglés (del original en alemán) de siete de los artículos publicados en la revista WELT-SICHTEN, Dossier 3 (2015), en colaboración con MISEREOR. (www.welt-sichten.org – http://www.misereor.org) Iniciamos estas entregas con el artículo titulado PROYECTO EN TRANSICIÓN: LA SOCIEDAD DEL POST-CRECIMIENTO, escrito por los doctores Georg Stoll y Stefan Tuschen, en el contexto alemán y quienes son responsables del tema de Politica y Futuro Global de Misereor.                                            

AGENDA POST CRECIMIENTO EN CONSTRUCCIÓN – Desarrollo sostenible y equitativo sin la presión del crecimiento
Pan para el Mundo y MISEREOR, en cooperación con la revista WELT-SICHTEN
Dossier 3 – 2015, http://www.welt-sichten.org
(Traducido del alemán por Jorge Krekeler, Moisés Bellota y Yazmin Madeleine Tolosa G.)UK-Union-Flag

PROYECTO DE TRANSICION: LA SOCIEDAD DEL POST-CRECIMIENTO

Piezas claves del debate en torno al cambio económico y social
(Autores son Dr. Georg Stoll y Stefan Tuschen, encargados para política y futuro global de Misereor)

(Uno de Siete)

En tiempos de poco desempleo y bajos precios de la gasolina querer reflexionar acerca del post-crecimiento es sospechoso. Pero la búsqueda de caminos que ayuden a liberar a la economía, la política y la misma civilización de su dependencia del crecimiento, demanda una mayor profundidad que la de superar solo los ciclos cambiantes de la coyuntura. En el horizonte se vislumbran nuevos modelos y enfoques de economía, pero en el camino hacia este horizonte hay que atender tareas pendientes, algunas de estas tareas son, por cierto gigantes.

El producto más emblemático de la ideología del crecimiento: el automóvil. En el mes de enero, un periódico en primera planapostgrowth anunciaba: “Automóviles alemanes, apreciados como nunca”. Audi, BMW, Porsche, Mercedes Benz, Volkswagen, todas estas marcas aumentaron sus ventas, ante todo en los EE. UU. y China, “a pesar de una desaceleración del crecimiento” como menciona el mismo artículo. En otro artículo se informa de la importancia nacional, pues tres de cada cuatro automóviles, producidos en Alemania son exportados. En el año 2014, el número de automóviles nuevos particulares matriculados en Alemania, superó solo ligeramente la cifra de un millón y se constituye en “un nuevo record negativo”. Si se suma a este dato los más de dos millones de automóviles nuevos industriales y de servicio matriculados durante el 2014 en Alemania, el balance termina en un crecimiento del tres por ciento. Los tipos de automóviles más comprados son el todo terreno, 540.000 ejemplares fueron vendidos el año pasado en Alemania (y en comparación se vendieron 15.000 ejemplares de automóviles eléctricos). Los carros todo terreno ya ocupan el 18 por ciento del mercado automovilístico. Los pronósticos prevén que en el año 2020 una tercera parte de los automóviles vendidos serán del tipo todo terreno. El periódico que revela estas informaciones menciona también el mensaje claro de uno de los directores de Volkswagen: “El mundo quiere carros todo terreno, entonces tendrá carros todo terreno”.

En este panorama, el gobierno alemán hasta el año 2020 pretende haber disminuido las emisiones de carbono en un 40 por ciento respecto al nivel de emisiones del año 1990. El periódico indica que el ministerio de transporte y tráfico tiene planes para fomentar automóviles eléctricos y el concepto de carros compartidos (carsharing), por ejemplo mediante áreas de parqueo reservado para automóviles eléctricos y carros compartidos. Lo primero responde a peticiones por parte del gremio de la industria automotriz, lo segundo a demandas del ente matriz nacional del carsharing. En un lugar menos prominente del mismo artículo se menciona que tres cuartas partes de los clientes del carsharing, además de ser usuarios de este servicio, siguen manteniendo y usando su carro particular. Los consultores empresariales manejan el pronóstico de que los consumidores a mediano y largo plazo manejarán dos, en vez de un carro: el pequeño automóvil eléctrico para la ciudad y el carro todo terreno para los paseos familiares el fin de semana.

Sin embargo, esta retro y prospectiva no estarían completas sin dar un vistazo al tema del empleo en la industria automotriz. Sus cifras de venta, según un artículo del periódico FAZ del 10 de enero (2015), son alentadoras, pues han permitido que 784.200 personas se empleen en esta rama con contratación fija, lo que significa un incremento de 23.400 puestos de trabajo en comparación al año anterior. No obstante, más adelante el periódico da a conocer las preocupaciones del gremio automotriz: el incremento en los costos energéticos, el aumento de sueldos y la introducción de los salarios mínimos y la jubilación a los 63 años de edad; todo esto, según el gremio “amenaza a Alemania como plaza de manufactura”.

Escenarios parecidos se encuentran en la prensa dando cobertura a otras ramas de la industria y de los servicios. Desde el coro de estas voces se perciben algunas melodías que indican donde se encuentran los alemanes en torno a la percepción pública del crecimiento y el post-crecimiento.

1. Una economía con crecimiento sigue siendo el indicador de éxito más importante para la política y la industria, por lo menos para la opinión mediática. Los esfuerzos para incorporar indicadores complementarios y alternativos en el lenguaje de la política de las empresas, no han tenido efecto en la práctica. El crecimiento de ventas, ganancias y del PIB nacional no son temas de cuestionamientos o reinterpretaciones. Por momentos, al término crecimiento son añadidos algunos adjetivos como crecimiento inclusivo, crecimiento verde o (bastante engañoso por ser demasiado genérico) crecimiento sostenible. La pregunta que no surge en el mundo mediático es si el deseo omnipresente del crecimiento pudiese colisionar con otros intereses de la sociedad, como el cuidado del entorno o una mayor equidistancia entre pobres y ricos, el tratamiento de estos casos, se estigmatizan como temas de cultura y entretenimiento.

2. Existen instituciones e iniciativas políticas, dedicadas al análisis y a la discusión crítica de los impactos nocivos socio-ambientales, atribuibles a una economía (y a sus políticas) orientada únicamente hacia el crecimiento. Pero entre quienes tienen la responsabilidad de gobernar, no hay quien proponga desistir del crecimiento o buscar intencionalmente la contracción de ciertas ramas de la economía o del aparato productivo, en pro del beneficio de las futuras generaciones o de otros países y regiones. Al contrario, las propuestas políticas van por otro camino y por lo general prometen convertir el conflicto de intereses entre el crecimiento económico y la sostenibilidad ecológica en situación donde todos ganan (win win). Estas promesas dudosas, dependen del desafío de lograr desacoplar suficientemente el crecimiento económico de su consumo de recursos y del medio ambiente; por tanto, no es suficiente hablar de las posibilidades técnicas-teóricas, sino evidenciar alternativas en la dura realidad de la economía y de la sociedad. La Comisión Enquete para el “Crecimiento, Bienestar y Calidad de Vida” del Parlamento Federal Alemán, analizando la pregunta de un desacoplamiento adecuado en los años pasados, llegó a la conclusión de que no se ha logrado cumplir esta tarea.

Is this the future3. La cifra de las personas económicamente activas con empleo, juega un papel clave en la percepción pública; y casi siempre es vista en estrecha relación con el crecimiento de la economía. Se utiliza la “plaza manufacturera Alemana” para presionar y lograr condiciones políticas amigables y ventajosas para las empresas. Pero estas condiciones no son garantía alguna para lograr más empleo y mejores remuneraciones; esta es la experiencia que tienen los sindicatos desde hace mucho tiempo. El panorama se torna aun más complejo si se toman en cuenta aspectos como la migración con fines laborales, condiciones precarias de empleo o el sector enorme del trabajo doméstico y del cuidado sin remuneración. La organización del trabajo y del empleo en una sociedad, sin la presión de crecimiento, es uno de los mayores desafíos de una economía post-crecimiento.
4. Sin consumo la producción es en vano. Por esta razón, para las empresas productoras suena la alarma cuando baja la aceptación de sus productos en el mercado – aun cuando se encuentran en un nivel record. Entonces empieza una búsqueda desesperada de crear nuevos productos para mercados saturados y buscar nuevos mercados para productos existentes. Esta relación productor-consumidor encuentra un fundamento sólido, pero instrumentalizado, cuando se habla de la “soberanía del consumidor” como máxima expresión de la libertad del individuo. “El mundo quiere automóviles todo terreno, entonces tendrá automóviles todo terreno”. Las buenas nuevas para los productores, y de igual manera para los consumidores, es que el universo de la potencial clientela global, se amplía enormemente a las clases medias emergentes, moviendo, entonces, el epicentro de este universo hacia los países con economías emergentes. La otra cara de la moneda son las consecuencias de este fenómeno al ecosistema global, cuando estos temas son tocados o cuestionados, se corre fácilmente el riesgo de una evasión bajo argumentos como la envidia por el crecimiento o el inicio de una dictadura ecológica.

5. Los enfoques alternativos o las iniciativas deben enfrentarse con esta constelación de empresas en expansión, con la actitud consumista de la gente y con la preocupación de perder sus empleos. Sin embargo, el número de personas que piensan de manera distinta crece y se extiende cada vez a más lugares, pero la fuerza de su potencial para lograr cambios es aún incierta. Surge el riesgo de que estas iniciativas logren visibilidad y adhesión fuera de la órbita de grupos afines y pioneros del cambio y terminen siendo absorbidas por la dinámica imperante del crecimiento: un claro ejemplo es la distorsión de la iniciativa de los automóviles compartidos (carsharing), que se constituye para muchos en una opción adicional al carro propio, más que en una alternativa al sistema.

6. En el centro de la atención pública de la discusión en torno al crecimiento económico, no aparecen las consecuencias ecológicas o medioambientales y sociales en sus dimensiones globales, sino la competitividad a nivel internacional y global. Las catástrofes y escándalos, tienen de vez en cuando miradas vergonzosas ante el lado oscuro de la maquinaria productiva globalizada, sin embargo desaparecen rápidamente en el olvido sin lograr cambios en las percepciones. En esta lógica, las poblaciones de otros países, tienen intereses en dos direcciones: como mano de obra barata y como consumidor potencial. Esta mirada reducida e incompleta genera una distancia, situación que lleva a aceptar ventajas comparativas, donde los costos del crecimiento han de ser asumidos por poblaciones en otras regiones y por las futuras generaciones; es más: las reglas de juego generan una presión en esta dirección. Pero las sociedades de países con temprana industrialización, como es el caso de Alemania, se dan cuenta de que ya no son sujetos privilegiados, sino que son o pueden convertirse en objetos y víctimas del proceso de la globalización.

Al final de la crisis financiera de 2008, se hablaba de que los mercados financieros debían servir a la economía tangibles y existentes, y la economía servir a la humanidad. Lograr que las relaciones se encaucen nuevamente en esta lógica tan simple como obvia, es el objetivo principal del proyecto de transición hacia la sociedad del post-crecimiento.

Una Alemania sostenible debería tener:

  • Avenidas principales serían ciclo-vías
  • Haber superado el egoísmo y auto-centrismo
  • Tiendas de la cadena H&M venderían ropa usada
  • Frutas locales en vez de frutas exóticas importadas
  • Reducir el consumo de carne
  • Supermercados de la cadena Netto serían huertas de vegetales
  • Alrededor de 20 jóvenes adultos, participantes del programa Weltwaerts (rumbo al mundo) que les ha permitido trabajar como voluntarios en Asia, África y América Latina, se encontraron en octubre de 2014 para un intercambio en Aachen – Alemania. Partiendo de sus experiencias vividas trabajaron la pregunta: ¿Qué consecuencias traería una sostenibilidad global para la vida en Alemania? El resultado de una espontánea lluvia de ideas eran palabras claves que dan una idea de los cambios necesarios: en la economía, la política al igual que en el consumo individual y en los valores de la sociedad.

 

 

 

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Other Worlds are (Already) Possible – Arturo Escobar


Today, we offer the Arturo Escobar’s chapter “OTHER WORLDS ARE (ALREADY) POSSIBLE” published in the book titled “WORLD SOCIAL FORUM – CHALLENGING EMPIRES” (2009) and edited by Jai Sen and Peter Waterman.

Challenging Empires“This paper is call for greater awareness of the theoretical frameworks that we use to understand the world and what to do about it. It steams from the realisation that there is always a tight connection between social reality, the theoretical framework we use to interpret it and the sense of politics and hope that emerges form such and understanding. This connection is often overlooked. Our hopes and politics are largely the result of a given framework. It is particularly important that we reflect on this fact in times of profound transformations such as today. Here, my intention is not so much to critique established frameworks (say, Marxism and liberalism), as to present the elements of another way of looking at social reality that can at least provisionally explain some of the social dynamics we are witnessing today -and in a novel way.”

To access to the Table of Content of the book and the complete Escobar’s chapter click here: Other Worlds are (Already) Possible

(Image taken from Amazon.com.uk)

 

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Leyes de Semillas y otros Pesares (GRAIN)


Retomando las palabras del grupo de Biodiversidad de GRAIN (www.grain.org) compartimos y “Dedicamos este documento a todas las comunidades y organizaciones que con denuedo y mucho empeño han insistido en defender ese corazón de la vida misma, esa llave de la alimentación y lLeyes de Semillasa independencia que son las semillas nativas “patrimonio de los pueblos al servicio de la humanidad”. Llevamos ya muchos años viendo crecer la andanada privatizadora, encarnada en leyes de semillas y modificaciones constitucionales que pretenden criminalizar la posesión, custodia, intercambio y utilización de semillas ancestrales; la imposición de sistemas de protección de los llamados derechos de obtentor de variedades vegetales, sabiendo que tales derechos de obtentor en realidad son “derechos” inventados para privilegiar a quienes se apropian de los bienes comunes que durante milenios eran colectivos porque ése era su secreto para mantenerse dinámicos y transformadores, que es lo que necesita la vida para florecer y volver a florecer.

Especialmente en América Latina, todo este ataque parece querer imponer condiciones que deshabiliten la actividad agrícola independiente, aunando su lógica con los paquetes de agroquímicos, la mecanización e industrialización monocultivadora y las tendencias de acaparamiento de tierras y agua más las fragmentaciones y el divisionismo implícito en los programas gubernamentales y en los contratos que las corporaciones quisieran imponer como modo de asociarse con comunidades y pueblos. Por fortuna, en el amplio espectro desde las comunidades más campesinas e indígenas hasta la academia y los circuitos de investigación, crece el malestar con este afán privatizador y se impulsa un cuestionamiento argumentado, una impugnación firme y la resistencia para enfrentar todos estos intentos por acaparar la clave del futuro: las semillas.

Este libro celebra esta extendida, emotiva y lúcida resistencia. Para acceder al libro completo click aqui: Leyes de Semillas y otros Pesares

 

 

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